La Unión Industrial Argentina y la Asociación de Grandes Usuarios de Energía Eléctrica (Agueera) estimaron en 80 mil millones de dólares las inversiones necesarias, para atender la demanda de ese insumo desde el presente hasta 2035.

A eso añadieron -en un trabajo presentado en forma conjunta- la necesidad de invertir otros 13 mil millones, a fin de satisfacer en los próximos dos decenios los requerimientos del transporte eléctrico.

En esa proyección, la potencia instalada para generación será en 2035 un 94 por ciento superior a la actual, y superará al crecimiento de la demanda, estimado en 86 por ciento.

La UIA y Agueera hicieron público su análisis al participar en el seminario “Escenarios Energéticos 2035”, realizado en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Allí se presentaron también las previsiones de la Asociación de Generadores de Energía Eléctrica (Ageera); el capítulo argentino del Consejo Mundial de la Energía (Cacme); la Cámara Argentina de Energías Renovables; la Universidad de Buenos Aires y organizaciones de la sociedad civil.

Alberto Calsiano, jefe del departamento de Infraestructura de la UIA, sostuvo que “para ser competitivas, las 115 mil empresas fabriles que hay en el país requieren seguridad en el abastecimiento, aumentar los niveles de eficiencia y de reservas e inversiones constantes”.

Julia Carruthers, de Agueera, dijo a su vez que en 20 años habrá “una matriz energética más diversificada; un mejor margen de reserva con menor inversiones; y un parque eficiente y seguro, producto del retiro de equipos por llegar al final de su vida útil”.

El estudio de ambas entidades empresarias proyecta para el período analizado la entrada en funcionamiento de tres centrales nucleares y más reactores Carem (de 200 Mw); un salto en las energías renovables (en particular la eólica); la incorporación de 20 nuevas centrales hidroeléctricas y menos emisiones contaminantes.

Al resumir las conclusiones de los distintos ejercicios prospectivos, Alejandro Gottig, de la Fundación Avina, remarcó la coincidencia entre las distintas proyecciones, en que hacia 2035 se habrá duplicado (o más) la potencia instalada de generación eléctrica.

Aún considerando un escenario de uso racional de la energía, el promedio de pronósticos indica que se alcanzarán los 70 Gigawatts”, precisó.

Gottig agregó que la magnitud de las inversiones requeridas para expandir la generación “promedia los 96 mil millones de dólares en todo el período, con estimaciones mínima de 75 mil millones y máxima de 135 mil”.

El presidente de la Cámara de Exportadores, Enrique Mantilla, advirtió durante el encuentro que “para invertir se necesitan escenarios, infraestructura legal, tecnología, alianzas internacionales, apropiabilidad de los beneficios, marcos con cuestiones impositivas de largo plazo y atención de los compromisos ambientales que el país asuma a futuro”.

El cuello de botella del déficit energético, que llegó a ser de 13 mil millones de dólares, está hoy un poco disimulado por la caída de precio del petróleo y una economía planchada, pero aún así será este año de 6 mil millones”, concluyó el empresario.