Esteban Mastrocola es Jefe del departamento de ingeniería de la firma EXPIMLED, proveedora de luminarias eficientes y distribuidora en venta y alquiler de pantallas gigantes LEDs.

En diálogo con energiaestrategica.com, el especialista cuenta que hace 4 años quería comenzar un emprendimiento dedicado a la venta de fuentes renovables de energía pero encontraba 2 impedimentos: altos costos en la tecnología y tarifas de servicios fuertemente subsidiadas por el estado. En conclusión, se inclinó por la venta de luces LEDs, mercado que encontró más seductor.

No obstante, explica que hoy el escenario ha cambiado. Por un lado, tanto la tecnología renovable como la LED se han abaratado; por otro, la oficialización del Gobierno Nacional de la quita de subsidios en tarifas da señales de un uso racional de la energía. En efecto, ambos motivos incentivarían el uso de las energías limpias y luminarias eficientes en usuarios residenciales, comerciales e industriales.

Mastrocola asegura que “la tecnología LED es la puerta de entrada a las energías alternativas”. Expone una gran ventaja: “La energía alternativa te entrega en corriente continua (puede ser en 12, 24, 48 volts), en paneles fotovoltaicos, o en corriente alterna pero en bajos volts, como es el caso de los aerogeneradores; no tenés que subir a 220 V para después bajar a 24 o 48 V para alimentar tu luminaria. Entonces, la gran ventaja es que tenés un traspaso de alimentación más directo, o los ecualizadores son más chicos, lo que facilita menos pérdida”. Remata: “Prácticamente, el 100 por ciento de la energía se transforma en luz”.

Según el empresario, las LEDs pueden reducir el consumo en hogares de iluminación en un 50 por ciento con respecto a luminarias de bajo consumo, dependiendo cada caso; y en el segmento industrial hasta un 70 por ciento. Además, agrega que hoy en día las LEDs han evolucionado en calidad de iluminación, factor que impulsa aún más el negocio.

Vale destacar que la duración promedio de una lámpara LED es de 50.000 horas, un buen número frente a las 10.000 de una bombilla de mercurio (bajo consumo). Es por eso que no precisan del mismo mantenimiento que unas de uso convencional y, gracias a ello, pueden ubicarse en lugares de difícil acceso (como sitios en altura) con menos necesidad de gastos en mantenimiento tanto desde el punto de vista industrial como con luminarias públicas.

Mastrocola prevé que este 2016 será un año de crecimiento de mercado tanto para las luces eficientes como para equipos de energías renovables.