La asociación EolicCat, que reúne a las empresas del sector en Catalunya, considera que este gravamen no está justificado y afirma que “supondrá el parón definitivo” de la inversión eólica en Catalunya. El gobierno catalán se propone lograr que en el 2030 el 50% de la electricidad consumida en Catalunya sea generada con fuentes de energía renovables; pero esta meta parece cada vez más lejana, alerta EolicCat.

“Desde enero del 2013, no se ha puesto en funcionamiento ningún parque eólico en Catalunya”, sentencia Jaume Morrón, gerente de EolicCat para diagnosticar el delicado estado de salud de esta industria . Es la consecuencia de los cambios de retribución a la generación con energías renovables.

El canon propuesto plantea gravar con una determinada cantidad la potencia instalada en cada parque eólico, según escalado que penaliza las instalaciones más grandes. De media, esto significaría que un parque eólico de tamaño medio (algo más de 40 MW) pagará unos 160.000 euros al año. Los recursos serían destinados a los ayuntamientos cercanos.

Grave perjuicio

“Las cantidades propuestas son una barbaridad, porque, además, atienden a la potencia, y no a la producción”, dice Morron. “Se verán más perjudicados los parques menos potentes”. En este escalado, los parques eólicos entre 4,5 MW y 10,5 MW deberían pagar 1.500 euros el MW al año; los que tengan entre 10,5 MW y 22,5 MW, 2.700 euros, y los de más de 22,5 MW, 3.900 euros. EolicCat sostiene la aplicación de este canon supondrá “no sólo imposibilitar la puesta en marcha de proyectos nuevos,sino que agravará la situación, con una reducción de la capacidad de generación eólica, dado que la renovación de algunos parques ahora en funcionamiento tampoco sería viable”.

EolicCat alerta de que los objetivos del Pla Nacional de Transició Energètica de Catalunya son inviables sin una fuerte inversión en proyectos relevantes de generación eólica y solar. Según esta entidad, Catalunya tiene un déficit de 3.700 MW de generación eólica para alcanzar los objectivos del gobierno, que prevé que para el 2030 el 50% del consumo eléctrico de Catalunya se cubra con energías renovables.

La nuclear, beneficiada

“Sin un impulso decisivo a la generación eólica en Catalunya, será inevitable ampliar la vida de los reactores nucleares, que están a punto de cumplir los 40 años de funcionamiento. Si el gobierno catalán no actúa de forma inmediata en el medio ambiente, habrá que prorrogar la vida de los reactores hasta 60 años de vida para garantizar el suministro, con los costos y los riesgos que eso implica”, añade Morron. EolicCat sostiene que la implantación de un canon encarecerá la factura de electricidad de los consumidores catalanes, ya que la actual regulación del mercado eléctrico obliga a que las cargas autonómicas sean soportadas sólo por los consumidores de la comunidad autónoma en cuestión.

“Además, el canon eólico beneficiaría la producción eléctrica no renovable, que mejorará su competitividad relativa y, a la par, incrementará la dependencia de estos recursos”, añade. “Menos participación de la electricidad en la cobertura de la demanda también comportará que el consumidor final pague más cara la electricidad”, recuerda.

Un hecho inédito

“La imposición de un canon eólico es un hecho inédito en los países que capitanean las energías renovables y sobre todo cuando lo que es necesario es favorecer su desarrollo”, añade Morrón, que echa en cara el hecho de que la medida se impulse sin un diálogo previo con el sector. “Esta medida crea inseguridad en los inversores y los alejará de decidirse por Catalunya como un destino de las necesarias inversiones en todo tipo de energías renovables”, concluye.

Fuente: La Vanguardia