Por primera vez, un productor ganadero podrá vender energía eléctrica a la red de la provincia de Buenos Aires, generada a partir de efluentes de sus animales. El proyecto comenzará a funcionar con 200 viviendas en Carlos Tejedor que consumirán la producción de 500 vacunos y prevén que puede extenderse a cubrir la demanda de los 5000 pobladores. Varias empresas de importancia ya pusieron la mira en el proyecto, que es pionero en la provincia de Buenos Aires.

El desarrollo comenzó en 2012 y es creación del productor Luis Antonio Undargarín junto a los agrónomos Ezequiel Weibel y Martín Pinos, responsables de Biogás Argentina, una empresa incubada por IncUBAgro, la incubadora de emprendimientos tecnológicos de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA).

La palanca se levantó el jueves 12 de noviembre, y los 500 vacunos produjeron los primeros watts. En forma diaria, los animales producen 13,5 toneladas de estiércol. Este es recolectado y tratado en un biodigestor de alta capacidad para generar 800 m3 diarios de biogás. A partir de ahora ese combustible se transformará en energía eléctrica gracias a un grupo electrógeno y se comercializará a la red local a través de la cooperativa de Carlos Tejedor.

«Primero remplazamos los corrales de tierra por otros de hormigón para recolectar el estiércol de manera eficiente. También instalamos medias sombras y aspersores para bajar la temperatura del ambiente y mejorar el confort de los animales. Y construimos los reactores anaeróbicos donde se tratan los efluentes con diferentes colonias de bacterias que degradan la materia orgánica y generan el biogás«, explicó Weibel al sitio de divulgación científica Sobre la Tierra, de la FAUBA.

Weibel y Pinos adelantaron que su empresa ya está trabajando con otro proyecto en la escuela agrotécnica salesiana Carlos M. Casares, del partido de 25 de Mayo. Weibel reconoció a Tiempo que «el interés es mayor por parte de los productores y hay más interés cuanto más chicos son, porque se trata del sector que todo el tiempo le busca el negocio al negocio, la eficiencia. Por otra parte, mucha gente no entiende que la actividad agrícologanadera no contempla costos ambientales que termina pagando la sociedad entera».

En cuanto a la rentabilidad, Weibel expresó que «las renovables ahorran los costos de traslado desde el Chocón a las localidades. Una planta eficiente pude generar energía con costos que oscilan entre 160 o 180 dólares el MW, mientras que en la actualidad se gastan desde 500 a 1000 dólares”. «Le das utilidad a los residuos de la producción, genera biofertilizantes mejores que los conocidos, consumís el dióxido de carbono que está en la atmósfera y gastas mucho menos dinero«, resumió.

Los socios de Biogás Argentina se capacitaron en Alemania a través de IncUBAgro, la incubadora de la FAUBA, y de la Red Emprendia, para traer a la Argentina tecnologías de punta que luego se adaptaron a las condiciones locales. Sólo un año después, a partir de la resolución Nº 453 del Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, que habilitó el Sistema de Transacciones Físicas y Económicas de Energía Eléctrica Distribuida (SIsTFEED), surgió la oportunidad de vender la energía generada en el campo.

Desde entonces se abocaron a diseñar un proyecto que, además de producir biofertilizante, les permitiera vender la energía generada a la cooperativa eléctrica de Carlos Tejedor. Y para ello fue fundamental el vínculo con el Proinged (Programa de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida de la Provincia de Buenos Aires), que evaluó y apoyó la iniciativa.

«Nos aprobó una tarifa que reconoció las inversiones del productor y financió a la cooperativa en la instalación eléctrica y el motor generador«, dijo Weibel, y destacó: «Anteriormente, este organismo otorgó fondos para proyectos de energía eólica y solar, pero esta es la primera iniciativa que se aprueba con biogás, con una tarifa y el financiamiento para llevarlo adelante. Hay que seguir desarrollando esto. No se pude mirar para atrás en cuanto a lo que es el medio ambiente y la contaminación».