Antes de que finalice enero, Eudora Energia debe poner en funcionamiento la primera termosolar de Brasil. El proyecto millonario tiene 0,5 MW de potencia y está ubicado en la UHE Porto Primavera de Cesp.

Las inversiones para la construcción de la termosolar sumaron R$ 49 millones, provenientes de un Programa Estratégico de Investigación y Desarrollo de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica, iniciado en 2017.

Según el socio de Eudora, Jonas Gazoli, la empresa comenzó a operar con esta tecnología en 2015. La planta termosolar de Porto Primavera convierte la energía solar en calor, mientras que la planta fotovoltaica convierte la luz en electricidad.

Grandes espejos parabólicos captan los rayos del sol y concentran la energía calentando un fluido térmico. Este fluido se utiliza en una caldera generadora de vapor, que acciona una turbina que produce electricidad.

Según Jonas, esta tecnología permite un almacenamiento a bajo coste en un medio térmico, lo que supone una gran ventaja frente a la solar fotovoltaica. En la planta termosolar de Porto Primavera, la energía térmica se almacenará en un tanque de 23 metros de altura con el fluido. “Este aceite se calienta con el calor del sol y se almacena allí. Nuestra energía térmica se almacena en el petróleo”, explicó.

Este fluido se considera no contaminante y, en caso de fuga, se presenta en forma de vapor. Esta forma de almacenamiento posibilita el despacho de la tecnología termosolar. Según Gazoli, esta es la ventaja de esta fuente: es una fuente intermitente con la capacidad de ser firme debido al control del despacho del almacenamiento.

Además, otra de las ventajas que reporta el socio es que la operación de la tecnología termosolar puede ser utilizada para aumentar la eficiencia de parques generadores térmicos, biomasa o cadena industrial de vapor. “Hay UTEs donde la eficiencia de la biomasa es inferior a la eficiencia de diseño, entonces podríamos poner una planta termosolar a un lado solo para generar vapor”, concluye.

Jonas también informó que actualmente la empresa también cuenta con un producto nacional de desarrollo propio, que es un colector heliotérmico. Este equipo es diseñado y fabricado por la empresa y está siendo instalado en una sede en Furnas, en Aparecida de Goiânia (GO).

La meta es que, a partir del segundo semestre del año, el producto esté disponible en el mercado para la operación de nuevas plantas de generación centralizada, generación de electricidad y vapor para la industria en general.

Tecnología madura y operativa

Si bien la fuente termosolar es despachable, tiene un coste mayor que la solar tradicional y aún no presenta demanda de mercado, además de no ser parte de ningún plan de incentivos. Jonas Gazoli considera que el proyecto de la planta de Cesp es el pistoletazo de salida y cree que abrirá las puertas a nuevas oportunidades.

“Tenemos tecnología madura y operativa, producto nacional, ingeniería propia. Ahora estamos en condiciones de empezar a promocionar el mercado”, subraya.

En el resto del mundo, en países como España, Estados Unidos y Oriente Medio, la termosolar ya está muy extendida, con plantas en funcionamiento. China debería ser la próxima nación en invertir en el segmento.

La elección de Porto Primavera fue estratégica, ya que allí hay un laboratorio de Cesp y está en una región del estado que es interesante para la operación de tecnología termosolar.