El grupo francés ha firmado un acuerdo para adquirir el 100% de estos proyectos de Solarbay que están ubicados en las regiones de Andalucía, Aragón y Castilla-La Mancha. El primero de estos proyectos se iniciará a finales de este año, con el objetivo de que estén operativos en 2023, informó la compañía en un comunicado.

Asimismo, la filial de Total se ha aliado con Powertis, en una operación ya anunciada la pasada semana, para la creación de una ‘joint venture’, participada al 65% por la gala y al 35% por el desarrollador de proyectos renovables, para llevar a cabo una cartera inicial de 800 MW. El director de Renovables de Total, Julien Pouget, destacó que España es uno de los mercados en energía solar fotovoltaica «más dinámicos de Europa», con un crecimiento previsto hasta los casi 40 GW en 2030.

Así, tras convertirse en un nuevo jugador en renovables en España, Total señala que está muy satisfecha de ampliar su presencia en este mercado en crecimiento «a través de asociaciones con desarrolladores locales». El grupo galo ha apostado por incorporar el cambio climático a su estrategia, con el objetivo de anticiparse a las nuevas tendencias del mercado apostando por la generación de electricidad de bajas emisiones.

En concreto, Total se ha marcado un objetivo de que esta actividad represente entre el 15% y el 20% de su ‘mix’ de ventas de cara a 2040. A día de hoy, la capacidad bruta de producción de electricidad baja en carbono de Total en todo el mundo alcanza casi los 7 GW, de los cuales 3 GW son de energía renovable.

El sector petrolero en el mercado de renovables

La gala sigue así los pasos de otras empresas del sector petrolero con presencia en España que ya habían desembarcado en el negocio de las renovables, como BP, que está desarrollando una potencia de 250 MW solares en Aragón; o Galp, que adquirió una cartera de más de 2.900 MW de proyectos fotovoltaicos de la filial de renovables ACS, Zero-e.

Asimismo, las dos grandes del sector en España, Repsol y Cepsa, también cuentan con una decidida apuesta por el desarrollo de proyectos renovables en España. En el caso de Repsol, se ha consolidado en poco más de un año como un actor relevante en la generación de electricidad baja en emisiones en la Península Ibérica, con una capacidad total instalada de 2.952 MW y planes en marcha en renovables que suman más de 1.209 MW, con un total de seis proyectos.

Además, la compañía, que prevé también su salto a otros mercados para convertirse en un actor internacional relevante en energías renovables, aprobó a finales del año pasado nuevas inversiones para incorporar y construir nuevos proyectos solares y eólicos por un total de 1.600 MW. Con estos proyectos la cartera de generación baja en carbono de Repsol, que ha incrementado en 3.000 MW su objetivo de capacidad de generación de electricidad baja en carbono -hasta los 7.500 MW en 2025-, alcanza los 5.600 MW.

Mientras, Cepsa cuenta con una alianza con Masdar para el desarrollo de proyectos de energías renovables en España y Portugal, con un objetivo inicial de entre 500 y 600 MW.

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Fuente: El Independiente.