¿Qué temas considera que no se han resuelto aún y que podría viabilizar más proyectos de generación eléctrica en Latinoamérica?

Primeramente, puedo destacar la importancia de desarrollar, en paralelo con la transición energética, una interconexión eléctrica sostenible de manera global con el fin de poder compensar las fallas del mercado.

He escrito varios artículos sobre esto donde podrá tener más precisiones al respecto. Pero a modo de síntesis, desde mi experiencia en el ámbito financiero suelo reforzar la importancia de crear un mercado eléctrico común.

¿Cómo se vincula la apertura a un mercado eléctrico global con la oportunidad de viabilizar nuevos financiamientos en el sector?

Los proyectos de energía dependen fuertemente del financiamiento internacional y resulta que para poder tener fuentes de financiamiento hay que lograr instrumentar cualquier tipo de activo, por ejemplo, el kilovatio en el sector eléctrico.

Ahora bien, la oferta del kilovatio debe prepararse para que inclusive se pueda vender en los mercados bursátiles. Para eso, se necesita profundizar la implementación de tecnología que pueda realizar un rastreo de la generación de ese kilovatio, que adicionalmente permita que esté disponible en un sistema de intercambio y, en la misma vía, una interconexión eléctrica donde se pueda seleccionar qué tipo de energía quiere consumir el usuario final y a qué precio.

De este modo, se crea un tipo de instrumento que permite atraer fondos de capital privado con los cuales facilitar los cierres financieros de los proyectos de energía.

Julián Felipe Vega Botero, Group Chief Financial Officer and BoD member de Vega Energy

¿Cuál podría ser un ejemplo de esto aplicado a las energías renovables?

En ese sentido, el consumidor a través de la tecnología podría decidir si consume energía renovable o no renovable. Y, de igual manera, el Estado como ente de control podría escoger qué tipo de incentivo otorga por cada fuente de energía.

Como ejemplo, los consumidores que sean eficientes en el consumo de energía, mediante la conciencia de uso horario, pueden recibir mayores beneficios y eso lo permiten las redes inteligentes. De la manera descrita, el poder del mercado se le otorga al usuario final, sea siendo prosumidor, a través de la democratización o la conciencia energética, al aplanar la curva de demanda.

A partir de esta observación, ¿qué recomendaciones realiza para implementarlo en Latinoamérica?

La invitación es que pensemos en la globalización del sistema eléctrico, en la utilización de más tecnología y en buscar mecanismos para instrumentar financieramente los activos energéticos con miras a apoyar su desarrollo.

¿Identifica una tendencia por financiar proyectos de energías renovables por sobre otras fuentes de generación?

Completamente. Hoy, existen muchos fondos para financiar generación renovable.

¿Cuál es el nuevo desafío con el que se topan los directores financieros?

Lo que existe ahora como reto es ponerle atención a la parte del consumo de energía renovable desde la oferta. Esto hace parte de la disrupción que hay en el mundo ahora, donde se está dando el poder de los mercados al usuario final a través de la democratización.

El mercado de capitales tiene apetito por indicadores adicionales a la generación en el sector de energía, tales como: la eficiencia energética articulada a bonos verdes, la diversificación de la fuente de energía a través de la inteligencia de negocio y la promoción de los negocios downstream con un trazabilidad de la base de datos de clientes.