Juan José Preciado es Abogado y Máster en Derecho Empresarial. Cuenta con una larga trayectoria en el mercado bursátil y hace unos año fundó Ricsa, consultora latinoamericana especializada en asesoramiento financiero.

En una entrevista para Energía Estratégica LATAM, el especialista analiza el mercado colombiano. Se muestra optimista ante la posibilidad de que proyectos adjudicados puedan estructurarse bajo la modalidad Project finance, es decir, que la financiación obtenida se de contra los flujos del proyecto y no contra el balance de la compañía que lo ejecuta.

¿Están trabajando en la estructuración de proyectos?

Sí.

Hoy en día se está moviendo tanto el mercado desarrolladores locales independientes como internacionales. Nuestra tarea es analizar las oportunidades financieras, y las estamos haciendo para bancos y fondos de inversión.

Esta situación nos ha permitido tener un buen espectro de los aspectos particulares del mercado de energía renovables en Colombia y compartir entre las empresas las distintas cuestiones en materia de financiamiento, como requisitos de los inversores.

¿Se puede saber el número de emprendimientos sobre los que están trabajando?

Estuvimos analizando distintos proyectos, todos para la segunda subasta de renovables entre privados, que representan aproximadamente unos 500 MW.

Paradójicamente, la noticia de que la primera subasta haya quedado desierta ha despertado el interés en desarrollos de algunos proyectos avanzados pero “dormidos”.

De acuerdo al pre-pliego licitatorio, los contratos serán por 15 años, en pesos, sin indexación en dólares y un producto se por bloques horarios intradiaros. ¿Cómo repercuten este tipo de características a la hora de buscar financiamiento?

En principio mi opinión es que por ser la primera subasta va a ser difícil obtener condiciones competitivas con dichas características.

El gobierno ha optado por una solución de compromiso entre lo que busca la generación (contratos largos) y la demanda (contratos en pesos colombianos, o COP).

La duración y la moneda dura (USD) en los contratos favorecen la obtención de financiamiento competitivo a mayor plazo, como regla.

Dada la gran sensibilidad en la rentabilidad de los proyectos del plazo de financiamiento, este punto es de fundamental importancia.

La moneda e indexación de los PPA, por otro lado, hacen que la rentabilidad ganada con el mayor plazo se compense con mayores costos de financiamiento de dos formas distintas, que terminarán indefectiblemente en un incremento de los precios subastados.

Podemos categorizar a los inversores en dos clases: los que financian proyectos en COP y los interesados únicamente en proyectos con flujo de ingresos en USD (del proyecto entero o de una parte cercana a la que garantice el repago del financiamiento).

Los primeros trasladarán el riesgo cambiario a la tasa de financiamiento, mientras que los segundos exigirán el diseño de una cobertura de tipo cambiario a largo plazo. El mercado regular no trabaja con este tipo de coberturas por más de 2 años, así que deben hacerse “over the table” con entidades específicas. Este hedge es de importancia dentro de las estructuras de costos de los proyectos altamente apalancados y por ende debe manejarse cuidadosamente.

Lea también: «Trina cerrará el primer Project Finance puro en Colombia para un parque solar fotovoltaico de 76 MWp»

¿Considera que la banca nacional e internacional estará dispuesta a fondear proyectos?

Estamos en contacto con distintos fondos y bancos de infraestructura internacionales que mostraron interés en analizar proyectos de esta subasta para financiarlos.

¿A qué tasas estima que se podrán conseguir y a qué plazo?

En cuanto a la tasa, no puede darse un valor descontextualizado de quién tome el financiamiento, pues en la mayoría de los casos se financia “a la empresa” y no “al proyecto”. Como referencia, ISA, una gran empresa del sector eléctrico, ha sacado un bono a 15 años en el 2018 a una tasa de IPC+3,89%, con un IPC promedio 2018 de 3,18.

Estimamos que el grueso de los proyectos se financiarán a tasas entre 100 y 200 PB por encima.

¿Será posible estructurar Project finance con esas condiciones de la subasta a largo plazo?

Colombia es un país con un mercado financiero muy desarrollado, condiciones macroeconómicas favorables, buen rating crediticio dentro de Latinoamérica y la necesidad de diversificar su matriz energética con renovables no convencionales debido a su concentración de energía generada en grandes centrales hidroeléctricas.

Sumado a sus recientes políticas que incentivan a la inversión privada, creemos que las condiciones están dadas para conseguir fondos interesados en financiar proyectos en calidad de Project finance para los proyectos que lo requieran.