El equipo de proyectos especiales abocados a las energías renovables del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) está colaborando con las compañías del sector para desarrollar lo antes posible un mercado capaz de aportar soluciones a los problemas de energía que presenta el país.

Ariel Mesch, titular de Eolocal, una firma que elabora aerogeneradores, reconoce las gestiones del organismo. Saludó el encuentro realizado entre las diversas firmas que participan de la actividad con vistas a establecer líneas generales para la elaboración de un programa de certificación de instaladores que agregue valor a las personas que colocan los equipos de baja potencia, también para garantizar su buen funcionamiento.

En diálogo con Energía Estratégica, Mesch destacó: “Cosas muy valiosas que rescatamos, especialmente los que somos más nuevos en la industria (Eolocal está comercializando equipos desde hace 2 años), es el buen clima de camaradería que hubo entre los fabricantes en las jornadas, siempre bien acogidos por el INTI, y la necesidad de dar soluciones integrales respecto al mantenimiento y difusión de la tecnología”.

Mesch indicó que en el transcurso del año se armará el plan y se establecerán las “modalidades de cursado y aprobación para la certificación de los colocadores de oficio, teniendo en cuenta los diferentes tipos de aerogeneradores y formas de instalar (tipo de torre, tipo de conexión, ámbito de instalación (rural o urbano, offgrid u ongrid), etc)”.

En el caso de la empresa que dirige, Mesch explica que “nuestros equipos pueden ser auto instalados y mantenidos por técnicos locales sin necesidad de que intervengan especialistas de la gran ciudad, que encarecería y demoraría cualquier intervención que el equipo necesitara”.

Resaló el rendimiento de una turbina para la localidad de Cholila, Chubut, a principios de 2014, que “si bien a principios del invierno un técnico tuvo que cambiarle un componente eléctrico estándar, el aerogenerador de 700 W generó la energía que necesitó una antena de transmisión de datos para proveer de internet al pueblo. El molino está en la punta del cerro, inaccesible durante el invierno, y soportó vientos de hasta 120km/h”.