¿Con qué escenario se encuentran hoy los inversores del sector energético en Argentina?

En la medida en la que los costos sean convenientes, van a estar interesados. Sin embargo, la coyuntura acaba con cualquier evaluación que se esté pensando hoy. 

El Mercado a Término de Energía Eléctrica de Fuente Renovable (MATER) mantiene en pié su última convocatoria, ¿tras seis ediciones sin asignar prioridad de despacho qué espera el mercado de esta?

Aparecen un montón de barreras; entre ellas, las condiciones macroeconómicas complican participar de esa convocatoria. Se vive un momento de mucha incertidumbre.

¿Sería necesario reformular la convocatoria?

No lo creo. El sector necesita reglas claras y estables. Esa va a seguir siendo la clave.

Argentina está atravesando un tema macroeconómico muy complejo, donde hasta la renegociación de la deuda externa afecta cualquier decisión que se pueda tomar en el corto plazo. 

¿Qué situación está atravesando la oferta y demanda?

Del lado de un generador, se hace difícil entrar a competir en MATER para a pedir prioridad de despacho en estos momentos; ya sea en términos de cerrar financiamiento como asumir el compromiso de invertir a largo plazo en una situación como la que estamos viviendo.

Del lado de la demanda, también es un momento muy complicado para tomar la decisión de un contrato a largo plazo y en dólares. Más allá de que hay empresas que siguen haciendo contratos.

¿Qué puja se da en la definición de los contratos?

El deseo de las empresas que representan a la demanda sigue siendo contratos en pesos y a corto plazo. Pero la realidad es que en este sector renovable se requieren contratos en dólares y a largo plazo.

Por eso, entran en contrato vinculados con el MATER, empresas que estén dispuestas a hacer contratos en dólares de al menos cinco años, con una tendencia a diez años.

¿Conviene a las empresas firmar esos contratos con energías renovables?

Totalmente. Los precios son competitivos.

¿Quedan proyectos del MATER con energía disponible para nuevos contratos?

Sí. Fundamentalmente entre los que tienen pendiente o están a punto de cerrar financiamiento.

En cambio, entre los proyectos construidos o próximos a construir, creo que ya no hay disponibilidad de energía para contratar. 

¿Cinergia sigue incluyendo entre su oferta para industriales energía eléctrica que obtuvo prioridad en el MATER?

Seguimos ofertando electricidad a partir de fuentes renovables. Estamos trabajando con generadores para generar una condición que permita que los proyectos se desarrollen y que sea aceptable al mismo tiempo por la industria.

Esperamos que las condiciones macroeconómicas hagan un producto más apetecible.

Por otro lado, también exploramos con cada empresa soluciones complementarias o totales con tecnología solar fotovoltaica en el sitio, que puede ser generación distribuida, dependiendo ubicación y conveniencia o no para el cliente. 

La subasta de gas para generación eléctrica en Argentina mostró los efectos del coronavirus y la caída de la demanda

Al ser experto también en gas, aprovecho para preguntarte ¿a qué se habría debido el éxito de la última subasta de gas?

La subasta de abril refleja la situación particular de un mes en la que hay más oferta que demanda.

Se conjugaron muchos factores relacionados con:

  • las medidas tomadas ante la emergencia del nuevo coronavirus;
  • la baja en la demanda de gas residencial y para industrias –muchas de estas cerradas por el Decreto 297/2020 y Decreto 320/2020 –; y,
  • la baja demanda eléctrica en el país –debido a que abril es uno de los meses de más bajo consumo por la tendencia a prescindir en esta época del año de aires acondicionados y tener un mayor aprovechamiento de luz solar natural para iluminación–.

Esto hace que productores, que tienen que asegurar ubicar parte de su producción, puedan salir con ofertas competitivas en las subastas de CAMMESA.

¿Estas ofertas competitivas podrían darse a largo plazo?

Diría que es más un efecto provocado por el productor intentando asegurar ahora su producción, más que una señal de precio a largo plazo.

La situación general es compleja. Hay muchas refinerías que están funcionando a menor carga y otras que ya pararon, porque la demanda de naftas han bajado.

¿Cómo puede impactar en el sector energético?

Eso va a provocar que haya una baja en la producción de petróleo y va a arrastrar a que haya menos gas asociado.

Por otro lado, algunos especialistas advierten que el gas de Bolivia estaría yendo al mercado eléctrico, con lo cual eso aumentaría la oferta de gas y produciría que los precios sean más bajos.

PPA de energía renovable en el MATER y autoconsumo con tecnología solar: la oferta de Cinergia para grandes usuarios