Sistemas Energéticos S.A. se ocupa desde hace 27 años a resolver problemas prácticos para el suministro de energía eléctrica a través de fuentes renovables, híbridas y térmicas.

En diálogo con Energía Estratégica, su presidente y socio fundador, Oscar Solima, comenta que su empresa desde hace años viene realizando conexiones de energías renovables en sistemas aislados, lo cual le ha dado amplia experiencia a la firma en esa materia, y que la inminente aplicación de la Ley 27.424 es una gran oportunidad no sólo para el mercado sino para el país.

“Para ampliar las redes de transmisión y canalizar toda la energía de grandes centrales de un punto a otro, para cubrir los diferentes puntos, se requiere de inversiones muy grandes para los próximos 10 años. En cambio, si se aplica bien la Ley de Generación Distribuida, en los próximos 2 años se podría resolver parte del problema energético”, compara el especialista.

No obstante, Solima hace foco en cómo bajará a tierra la Ley el Gobierno. “Estamos recibiendo muchas consultas y realizando muchos estudios de empresas interesadas, pero por ahora nos encontramos a la espera de la reglamentación”, indica. Señala que para que haya una motivación “deberán aparecer incentivos” que empujen a estos usuarios a realizar inversiones en inyección de energía limpia a red.

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El empresario explica que desde Sistemas Energéticos han realizado un cálculo que dice que si el Gobierno define apuntar a que los usuarios puedan amortizar sus sistemas solares fotovoltaicos en un plazo de entre 7 a 10 años, la tarifa –en Buenos Aires- debiera reconocerse tres veces por arriba del precio que la está reconociendo hoy CAMMESA.

“Hoy todos los estudios son económicos”, dice Solima categóricamente y cuenta que actualmente están trabajando para ofrecer un “precio bajo y competitivo” del Wp, analizando las distintas situaciones. Aunque aseguró que en este tipo de negocios es imprescindible que los interesados conecten equipos de calidad, “que generalmente son más caros”, pero que terminan siendo más redituables al plazo de la vida útil de los equipos –20 años-.