El juez Rodrigo de la Peza, titular del juzgado primero de distrito en materia administrativa, especializado en competencia económica, radiodifusión y telecomunicaciones, aprobó dichas suspensiones.

Las resoluciones frenan por «tiempo indefinido» la entrada en vigor del acuerdo que el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) publicó el pasado 29 de abril en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Ahora, el Gobierno mexicano puede impugnar las suspensiones definitivas, pero el fallo puede tardar meses, mientras que la medida estará vigente hasta que se resuelva el juicio de amparo que promovieron las empresas. Por lo tanto el acuerdo no se podrá aplicar.

Cabe recordar que el pasado martes, las empresas energéticas presentaron recursos de amparo ante este juzgado contra el polémico acuerdo del Cenace, gestor público del sistema eléctrico, que obliga a frenar la puesta en marcha de centrales solares y eólicas.

Entre los demandantes están la empresa española FV Mexsolar XI, que construye un parque solar en el estado de Veracruz, y la mexicana Dolores Wind.

El citado juez tiene en trámite más de 20 amparos y se prevé que mantenga el mismo criterio.

Se apuntó que las resoluciones solo aplican a las empresas a las que se le concedió la suspensión definitiva y no para anular el polémico acuerdo gubernamental que a finales de abril obligó a frenar «las pruebas preoperativas de las centrales eléctricas intermitentes eólicas y fotovoltaicas en operación comercial».

Hace una semana, cuando otorgó las suspensiones provisionales, el juez señaló que el acuerdo de Cenace «representa un retroceso en la transición energética del país», además de afirmar que vulnera los derechos a la libre competencia económica, acceso a la salud y medio ambiente sano.

Tras publicarse el Acuerdo para garantizar la eficiencia, Calidad, Confiabilidad, Continuidad y seguridad del Sistema Eléctrico Nacional, con motivo del reconocimiento de la epidemia del COVID-19, Canadá y la Unión Europea enviaron sendas cartas a la secretaria de Energía, Rocío Nahle, expresando sus reservas.

Dicha medida afectará proyectos eléctricos en 18 estados con una inversión total de más de 30.000 millones de dólares, según el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Además, peligran 44 proyectos en construcción con más de 6.400 millones de dólares de inversión, denunciaron la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex) y la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee).

Además de dicho acuerdo, el 15 de mayo, la Secretaría de Energía publicó la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), la cual estableció una limitación sin fecha a las energías renovables, ya que por su intermitencia «exponen a daños financieros al SEN, así como a los usuarios finales».

La semana pasada, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, defendió estos acuerdos para favorecer a las empresas públicas Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE)

El mandatario respaldó a la titular de la Secretaria de Energía de México, Rocío Nahle, quien dijo que el Gobierno mexicano respetará el derecho de sector privado de acudir a instancias legales, pero también defenderá sus intereses.

Barlett a la defensiva

El director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, aseguró que con la recientes decisiones en el sector no se piensa hacer un monopolio, ni desaparecer a los privados.

“El interés nacional no puede subordinarse al interés comercial, porque las empresas se han establecido donde han querido por razones de ventaja económica, pero sin pensar en las distancias de la red instalada. Sí tenemos que mejorar la red, claro, pero la Comisión Reguladora de Energía (CRE) tiene que responder para que paguen la red y no la pagan”.

Y es que descartó que se vaya a eliminar al sector privado de su participación en la industria eléctrica. Lo que se busca, insistió, es un mercado honesto, ya que no pueden permitir que vean a la CFE como una carretera libre que no debe tener para ellos costo alguno.

“Eso es lo que heredé. Más todavía se debe decir que lo que ahora hay no es un mercado, es un atraco a la nación, a la empresa que yo dirijo y no estoy de acuerdo que me roben, que le roben a los mexicanos, porque sería yo responsable por ser una empresa pública y si yo no defiendo a la empresa pública sería sancionado por no defender lo que me han entregado”.

El director general de la CFE señaló que no están en contra de la energía limpia, solo quieren aplicar la Ley de la Industria Eléctrica, pero toda, no de manera selectiva; de hecho, precisó que no van a hacer que el combustóleo y las viejas plantas se impongan, para eliminar con “perversión” a las empresas eólicas.

Expuso como ejemplo que las principales empresas de energía eólica están ubicadas entre Juchitán y El Espinal, en Oaxaca, sin que haya importado cómo se transporta la energía a grandes distancias.

“Simplemente dicen aquí estamos y ahora la CFE debe expander la red y distribuirla. No está el país para que los mexicanos subsidien los negocios de los empresarios, por eso digo que no hubo planeación alguna de dónde y cómo se instalaron esas empresas”.

Bartlett Díaz advirtió que nunca han dicho ni pensado que se vaya a hacer un monopolio ni desaparecer a los privados, ya que solo se quieren reglas claras y equitativas y el punto de discusión es en realidad si el gobierno debe subsidiar a esas empresas o no, y “no lo vamos a hacer.

“Casualmente nadie ha tocado el tema de la confiabilidad, que está previsto en la Ley de la Industria Eléctrica. Hay una guerra de declaraciones que desinforman: ‘Se van al pasado’ ‘van a atacar inversiones honestas y limpias’ repiten una y otra vez. Los negocios honestos implican que a cada quien se le debe dar lo que le corresponde, he dicho en otra oportunidad que no somos trogloditas, somos gente seria, queremos proteger a México, queremos energía barata”.

De hecho, el director general de la CFE recordó que el presidente Andrés Manuel López Obrador le prohibió subir la tarifa eléctrica en todo el sexenio, por lo que no se han subido, ni lo harán.

La decisión del acuerdo se debió a que en el momento en que los grandes consumidores regresen van a colapsar la red, que implicaría una afectación a millones de mexicanos y eso no se puede permitir.

Además, Bartlett dijo que el proyecto de plantas que tiene la CFE está considerada la ubicación en zonas que no necesiten grandes distancias y, por ello, tenga que expandirse mucho la red, en la cual sí invertirán para su crecimiento, pero de modo organizado para optimizar el uso de los recursos.