La industria etanolera argentina va camino a cumplir el corte del 10% de etanol con nafta a pesar de la reducción del precio del biocombustible instrumentado por el gobierno nacional.

En noviembre pasado –según datos de la Cámara de Alcoholes– se mezcló con nafta un récord mensual 62.3 millones de litros de etanol, de los cuales un 57.5% se originaron en plantas cuyo insumo principal es el maíz. El restante 42.5% provino de etanol elaborado en el NOA en base a caña de azúcar.

Esa cifra (62.3 millones de litros) representa un corte del 9.5% de etanol con nafta. Y en el presente mes de diciembre –tal como lo establece la 44/14 de la Secretaría de Energía– el corte será del 10%.

El esfuerzo realizado por la industria etanolera (la producción pasó de 52.3 M/litros en septiembre pasado a 62.3 M/litros en noviembre) se viene llevando a cabo en el marco de un violento cambio de reglas de juego.

A partir de octubre pasado el ministro de Economía Axel Kicillof redujo el precio oficial del etanol para mejorar la estructura de costos de la petrolera estatal YPF. Tal reducción, en el caso del etanol cañero, fue luego parcialmente morigerada en el presente mes de diciembre.

Las principales compañías argentinas elaboradoras de etanol destinado a corte con nafta son Promaíz (controlada por Bunge y Aceitera General Deheza) con colocaciones de 10.2 M/litros en noviembre pasado, seguida por ACA Bio (9.49 M/litros), Diaser (6.22 M/Litros) y Bio4 (5.81 M/litros). Las cuatro son fábricas que emplean maíz para elaborar el biocombustible.

La situación de las industrias de etanol maicero es favorecida coyunturalmente por el bajísimo precio interno del cereal (producto de la intervención kirchnerista).

En septiembre pasado se requirieron en promedio apenas 98 litros de etanol para adquirir una tonelada de maíz. Se trata del nivel más bajo desde que comenzó a operar el nuevo sector bioenergético (ver gráfico). En noviembre pasado dicha relación fue de 121 litros versus 182 litros en el mismo mes de 2013.