Las plantas que elaboran bioetanol de maíz están a la expectativa de los valores que establezca la Secretaría de Energía para el próximo mes. Hay un sabor amargo, ya a que a pesar de los esfuerzos y de los pedidos de audiencia, el grupo que comanda las gestiones no pudieron seguir evaluando junto a los funcionarios una fórmula de precios que no afecte los niveles de rentabilidad.

Insisten en modificar los supuestos de la Resolución 44, aquella que se publicó en el Boletín Oficial en septiembre para elevar la mezcla con las naftas del 5 al 10 por ciento en forma gradual, aplicando una disminución mensual en los precios del 5 por ciento.

El esquema dispuesto el Gobierno Nacional también genera diferencia de valores entre el etanol de caña de azúcar y el procesado a partir de maíz. Esto es un invento local;  no ocurre en el mercado internacional, que es tenido en cuenta para la cotización interna.  El diferencial entre ambos combustibles comenzó a regir en diciembre, con una brecha en favor de la caña de azúcar de 41 centavos.

Mientras tanto, según advierte el empresario consultado, de no haber cambios en la política oficial antes de la nueva escala, los márgenes de las bio-refinerías caerían otro 5 por ciento en febrero. No hay información oficial; son las suposiciones que circulan en los pasillos del sector.

¿Cómo están evolucionando las ventas? El directivo de una importante empresa del rubro reconoció que “enero fue un mes bueno”, mejor que diciembre. La demanda viene creciendo y las destilerías pudieron trabajar a un porcentaje mayor de la capacidad instalada.

La mesa de diálogo está formada por las firmas cordobesas Promaíz, en Alejandro Roca; ACA Bio, en Villa María; y Bio Cuatro, en Río Cuarto; Diaser, radicada en San Luis y Vicentín, oriunda de Santa Fe. “Vamos a intentar juntarnos la semana que viene antes de que se publique el precio de febrero”, informó una fuente que prefirió no ser citada en la nota.