De acuerdo a datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en 2014 se elaboraron 2.548.290 toneladas de biodiesel en el país. De esa cifra, un 62,69 por ciento se destinó al mercado externo, es decir, 1.597.624 toneladas, mientras que 970.142 abastecieron el mercado interno.

Fue uno de los mejores año”, expresa Víctor Castro, Director Ejecutivo de la CARBIO, en diálogo con energiaestrategica.com, añorando tiempos pasados, aunque reconoce que en cuanto rentabilidad no puede afirmar lo mismo, ya que tuvieron que bajar los precios del biodiesel para ser competitivos frente al gasoil, que en aquel momento cotizaba un 100 por ciento más que lo que cotiza actualmente.

Es que tras el cierre a las importaciones de biodiesel que la Unión Europea (UE) le aplicó a la Argentina a fines de 2013 por supuesto dumping, medida que se encuentra en proceso de litigio internacional y posiblemente para fines de 2016 la justicia falle a favor de Argentina reabriendo las exportaciones, los productores de diésel ecológico tuvieron que salir a conquistar nuevos mercados, y los encontraron en plazas que no contemplan políticas ambientales de obligatoriedad de mezcla de gasoil con biodiesel.

Es por ello que los exportadores tuvieron que bajar los costos del biocombustible para generar ventas, pero los volúmenes vendidos fueron tan altos que lo que se pronosticaba como una temporada terrible, terminó siendo una de las más positivas de los últimos años.

Por el contrario, este 2015 está lejos de atravesar el mismo escenario. El precio del barril de crudo ronda los 50 dólares y deja fuera de competencia a los biocombustibles en países que no tienen una legislación obligatoria de corte, además de que, como se dijo, los lazos comerciales con la UE aún está cerrado. Esta situación desembocó a que se dé el peor trimestre de la historiapara las exportaciones de biodiesel argentinas, según lo caracteriza Castro.

Cuenta que en los primeros 3 meses del año se colocaron en el mercado externo 90 mil toneladas, menos de la 3ra parte de lo que se exportó en octubre del año pasado, mes de mayor demanda.

El biodiesel depende mucho de las exportaciones a partir de la capacidad de producción que tenemos, a través de un mercado establecido y a amplia disponibilidad de materias primas”, expresa la autoridad con preocupación. Cuenta que la Argentina tiene una capacidad de producción de 4 millones de toneladas por año, por lo que la actividad se encuentra profundamente parada.

Lo que proponemos, como lo venimos haciendo hace tiempo ya, es que Argentina, como país importador de gasoil que es, empiece a apostar más al consumo del biodiesel dentro del mercado interno”, expresa.

Las propuestas sobresalientes del sector para una mayor demanda interna del producto radican en un aumento de la mezcla del gasoil con diésel ecológico superior al 10 por ciento que actualmente contempla por ley la Secretaría de Energía de la Nación, proponiendo un corte del 15 o 20 por ciento, por lo menos en rodados de gran porte como camiones y colectivos, y, como otra medida de envergadura, destinar biodiesel para la generación de energía eléctrica, tal como lo establece la Ley 26.093, que no se está cumpliendo, en reemplazo parcial del gasoil importado.

El artículo 7 de dicha Ley obliga a que “todo combustible líquido caracterizado como gasoil o diesel oil que se comercialice dentro del territorio nacional, deberá ser mezclado por aquellas instalaciones que hayan sido aprobadas por la autoridad de aplicación para el fin específico de realizar esta mezcla con la especie de biocombustible denominada “biodiesel”, en un porcentaje del CINCO POR CIENTO (5%)”, sin embargo no se aplica.

Sin querer entrar en polémicas sobre el tema, Castro considera que la disponibilidad como para poder abastecer ese segmento con biocombustible está, por lo que sólo manifiesta: “nosotros estaremos a disposición para cuando Cammesa -Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA- nos requiera”.

Hay disponibilidad de materias primas, hay capacidad, hay expresiones ya realizadas, hay Know-How, lo que se puede realmente aprovechar para dinamizar el mercado en Argentina”, remata Castro.