¿Cuáles son los puntos más importantes a tener en cuenta?

La regulación en sí misma debe ser muy clara. La claridad es un elemento clave. Debe haber claridad tanto para los clientes privados como para las entidades que proveerán la financiación de largo plazo para los proyectos renovables. Sin términos regulatorios claros, por una parte, será bien difícil que un cliente privado se plantee un contrato de compra de energía de largo plazo. Por otra parte, los bancos y los inversores de largo plazo o bien no podrán asumir tasas de retorno competitivas si hay riesgos o incertidumbres regulatorias por acotar o bien no estarán ni tan siquiera en disposición de financiar los proyectos. Estos dos elementos – largo plazo de los contratos y condiciones de financiación – redundan en la competitividad del precio de venta de energía en el largo plazo. Sin condiciones claras, mayor coste de capital y, por lo tanto, menor competitividad de dicho precio.

En cuanto a elementos concretos de regulación, ésta debe prever principalmente elementos como las condiciones comerciales y técnicas de la venta directa de energía por parte de un generador renovable a un cliente privado, peajes de inyección y de retiro de energía del sistema, metodología de cálculo de diferencia de precios entre el nodo de inyección y el nodo de retiro en proyectos de gran escala y mecanismos de acreditación de compra de energía renovable por parte del cliente privado. En proyectos de generación distribuida en cubiertas de edificios comerciales y/o industriales, resultará clave también definir qué trato se dará a la energía auto consumida y la energía excedentaria, que es la diferencia entre la energía generada por la instalación fotovoltaica y la energía consumida por el cliente comercial o industrial.

¿Qué mercados pueden tomarse como ejemplos exitosos?

Hay ya muchos países en el mundo en los que la actividad privada es completamente usual y, de hecho, una de las principales fuentes de crecimiento del mercado energético. En algunos de estos países, como Estados Unidos, la negociación y cierre de acuerdos PPA (Power Purchase Agreement) ha sido la vía principal para la implementación de proyectos renovables. Grandes compañías como Google o Amazon son un ejemplo de cuán confiable resulta el régimen de compraventa de energía entre privados. En 2015, aproximadamente 3 GW de acuerdos PPAs entre privados fueron firmados en Estados Unidos.

Lea también: «En diciembre saldrá la resolución para contratos de energías renovables entre privados»

En Estados Unidos los proyectos renovables han tenido apoyo del sistema público a través de incentivos fiscales. En otros países, como Chile, se han viabilizado numerosos proyectos de energías renovables a través de acuerdos entre agentes privados, sin ningún tipo de subsidio o incentivo. Chile se ha convertido en un ejemplo mundial de la implementación de proyectos renovables basados en acuerdos de venta de energía entre privados cuya justificación comercial radica puramente en la competitividad en el precio de venta de energía eólica y solar.

Otros países como México o Reino Unido han vivido recientemente ejemplos de proyectos de gran escala viabilizados a través de acuerdos PPAs entre privados. Y numerosos países de Europa continental verán pronto como los acuerdos entre privados se consolidan dada la creciente competitividad de la producción de energía renovable.

¿Y cuáles fueron las claves?

Los motivos por los cuales la regulación resultó efectiva son simples. Por una parte, la regulación del sistema eléctrico es absolutamente clara tanto en términos de condiciones comerciales que regulan la venta de energía entre agentes privados como en las condiciones técnicas para operar en el sistema desde el punto de vista del generador renovable y desde el punto de vista del comprador privado de energía. Por otra parte, las condiciones económicas de los mercados en cuestión justificaban la penetración de acuerdos entre privados por puro criterio económico. Las energías renovables en los países que ya han acogido PPAs privados son ya competitivas respecto a otras alternativas de suministro.

Y teniendo en cuenta el contexto de Argentina…¿Qué precauciones debería tomar el Gobierno?

El mercado argentino presenta condiciones muy favorables para una implementación notable de proyectos renovables. Y el Gobierno ha dado primeros pasos muy positivos. Sin embargo, hay varios elementos relevantes que el Gobierno argentino debe considerar. En primer lugar, el Gobierno debe aportar claridad sobre la regulación que afectará al consumo energético de los grandes usuarios. Es muy relevante aportar claridad sobre qué opciones tendrán los grandes usuarios para alcanzar los objetivos de consumo renovable marcados por el Gobierno. Hay que definir también la forma en la que agentes privados podrán interactuar en el mercado eléctrico.

¿Cómo funcionaría la compra de energía por parte de un consumidor privado?

En segundo lugar, el Gobierno debe aportar mayor claridad sobre sus planes respecto al plan de la infraestructura eléctrica. Argentina necesita mejorar su red eléctrica y esta mejora contribuirá a habilitar más proyectos de generación basados en acuerdos entre agentes privados. Por último, el Gobierno debe considerar también cómo la intervención pública puede afectar los acuerdos entre privados. La participación de las provincias en las licitaciones, con sus condiciones de financiación extremadamente competitivas, podría alterar la evolución del mercado privado.

Por las condiciones de inversión… ¿Considera que podrán desarrollarse nuevos parques para vender energía a privados?

Para que el mercado de privados funcione, deben existir reglamentos técnicos que provean toda la claridad comercial, técnica y regulatoria requeridas para que las reglas del juego queden bien definidas. El proceso de regulación no es sencillo y no suele ser ágil. Una vez definido el marco regulatorio, Argentina podrá viabilizar inversiones en energías renovables a través de acuerdos entre privados, tal como lo han hecho ya otros países. Es cierto que las condiciones de financiación en Argentina no son, a día de hoy, óptimas pero también lo es que hay apetito de entes financiadores multilaterales con apetito por entrar en Argentina. Estos entes deben encontrar las condiciones adecuadas y éstas pueden darse perfectamente en un buen acuerdo PPA con un cliente privado con suficiente capacidad financiera como para viabilizar condiciones de financiación de largo plazo.

Lea también: «Los desafíos del Gobierno para el sector energético según la visión de los privados»

Dadas las excelentes condiciones de Argentina, de primer nivel mundial, en términos de recurso solar y eólico, el país podrá ver precios muy competitivos de venta de energía renovable en cuanto la regulación pendiente sea finalizada.

¿Qué sectores de la economía podrían interesarse por comprar energía renovable?

Los grandes consumidores de energía podrían ser los más beneficiados de un mercado privado maduro puesto que la competitividad de la energía renovable podría reportarles grandes ahorros en sus costes de suministro energético. Compañías mineras o químicas, por ejemplo, son recurrentes compradores de energía renovable en otros países.

Además de los grandes usuarios, una vez haya claridad sobre el marco regulatorio asociado a la generación distribuida y al autoconsumo, clientes industriales medios, clientes comerciales y particulares podrán beneficiarse del ahorro que generan las energías limpias.