¿Qué hitos a cumplir implica la estrategia de su empresa para impulsar la movilidad sostenible en Santiago?

Como empresa nos mueve ser líderes en la transición hacia energías renovables y hacia ciudades más sustentables e inteligentes. Y la movilidad es una parte muy relevante en ello, porque en el caso de Chile, el mayor consumidor de energía es el transporte, y a nivel de emisiones de CO2, el transporte emite un 25% del total, lo cual es muy relevante. Por lo tanto, en esta línea de ciudades más sustentables y energías renovables, poder transitar hacia un transporte eléctrico limpio y cero emisiones es algo que para nosotros es parte importante de la estrategia.

Como hitos pretendemos brindar una infraestructura tecnológica que permita el funcionamiento y rápida conversión del parque automotriz eléctrico, y eso tiene relación con la infraestructura de carga principalmente. Pero, además, hay una serie de servicios digitales que están asociados con este tipo de infraestructura y que tienen relación con ciudades inteligentes, y ahí viene todo el concepto de que no solamente son importantes los puntos de cargas, sino que éstos estén gestionados a través de una plataforma tecnológica donde exista conectividad en tiempo real, con el objetivo de brindar un mejor servicio, lo que es parte de las características y valor agregado que tiene nuestra oferta.

¿Cómo resolvieron la introducción de los primeros vehículos eléctricos a la ciudad?

Junto con esta infraestructura de carga estamos promoviendo de manera rápida la penetración de vehículos eléctricos, porque vemos que a pesar de que existe oferta de este tipo de vehículos, los distintos usuarios todavía tienen temores respecto a esta nueva tecnología.  Y para reducir esa incertidumbre, nos planteamos ofrecer una solución con llave en mano, para que aquellos que quieran subirse al vehículo eléctrico lo hagan resolviendo todas aquellas inquietudes que tienen.

Entonces el tema es, ¿dónde nos enfocamos?, y dado el contexto actual en el que no existen incentivos relevantes como en otros países para que un vehículo eléctrico sea económicamente atractivo, tenemos que concentrarnos en aquellos usuarios que tienen una intensidad de uso de los vehículos lo suficientemente alta para que los costos operacionales que tiene un vehículo eléctrico, compensen el mayor valor de esta inversión inicial.

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¿Qué expectativas de crecimiento tiene?

Se espera que en el 2025 un auto eléctrico cueste lo mismo que uno a combustión interna.  Entonces, tenemos que focalizarnos y comenzar a introducir la tecnología donde más sentido tiene y ahí te encuentras con la intensidad de uso, especialmente en el transporte público.  Por un lado, tienes a los buses del Transantiago, que a su vez son intensivos en su uso de energía y que también tienen un tema de ruido ambiental, y, por otro lado, están los taxis donde nosotros vemos una oportunidad real para electrificar sus vehículos.

A nosotros nos interesa que la mayor cantidad de operadores de todos los rubros puedan acceder a esta tecnología, ya sean empresas de transporte público, empresas de logística o multinacionales interesadas en reducir su huella de carbono, por ejemplo.  

¿Tuvieron experiencias pilotos antes de avanzar proveyendo buses y taxis eléctricos? ¿Su empresa cuenta con vehículos eléctricos propios? 

Si, en el caso particular de los taxis nosotros estuvimos más de un año testeando internamente distintos tipos de vehículos, tipos de cargadores y soluciones de carga, con el objetivo de tener claridad y de saber cuál es la solución más adecuada para cada tipo de servicio en particular. Nosotros nos denominamos agnósticos de la tecnología, que implica privilegiar el diseño de una solución de transporte efectiva que satisfaga las necesidades de cada tipo de cliente, por sobre un tipo de tecnología o proveedor en particular.

En el caso de los buses, durante el 2017 diseñamos una solución de carga para programa piloto con un bus eléctrico en Transantiago, junto a operador Vule y Gildemeister – que es el proveedor del bus marca Yutong -. Esta solución implicó la instalación y operación del cargador más potente que existe en Chile de 150kW. Todo esto con el fin de obtener data y feedback de la operación, de tal manera de poder ajustar todos los detalles de los vehículos, los sistemas de carga y el suministro de energía en futuras licitaciones.

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¿Cómo fueron sus ofertas que ganaron las licitaciones de las que participaron para la provisión de estos vehículos? 

Yo diría que hay dos cosas que ayudan, primero ser rápidos y ser pioneros en la entrega de soluciones y segundo, ser agresivos en entregar propuestas competitivas que resuelvan eficazmente todos aquellos puntos que el cliente está demandando.

Un ejemplo es el caso de los taxis, cuando se presentó la licitación nosotros fuimos uno de los primeros que postulamos. Y en el caso de Transantiago no hubo muchos oferentes respecto a esta tecnología, por los volúmenes y la inversión que se estaba considerando, pero a nosotros estratégicamente nos parecía que era el momento para hacerlo.

¿Qué objetivos se plantean para 2019 en lo que respecta a movilidad sostenible? 

Nos gustaría tener más vehículos, y estamos tratando de resolver la actual escasez de abastecimiento de vehículos eléctricos. Por ello, aparte de los 30 taxis de este año, vemos que probablemente el próximo, ojalá a mediados de año, podamos incorporar más vehículos.

En cuanto a puntos de carga, hemos instalado 38 puntos a la fecha, 12 son públicos y el resto privados. De aquí a fin de año esperamos tener 20 puntos más de carga ubicados en la comuna de Las Condes, y respecto al 2019 tenemos como meta superar los 100 puntos de carga.

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¿Engie tiene intenciones de participar en otros mercados que están empezando a incorporar movilidad sostenible?

Estamos tratando de imitar las iniciativas que estamos desarrollando acá a nivel regional, estamos conversando con Perú, para replicar la flota de taxis y la corporativa, con Argentina estamos comenzando a ver la posibilidad de implementar puntos de carga. En México existe también una oficina de Engie Factory hace más de un año, donde el foco está en el mundo de la movilidad compartida, ya que allá es muy fuerte el tema de motocicletas, scooters y ahí estamos introduciendo una solución bajo la modalidad de incubación de un proyecto de este tipo de movilidad.

¿Qué países de la región identifican como los más óptimos para llevar su oferta? 

Hoy día te diría que Chile se va a convertir en un referente. De hecho, los 100 buses que se van a introducir a fin de año, posicionarán al país como uno con las flotas más grandes en Latinoamérica y el mundo, a excepción de China que está muy avanzando en este tema. Respecto a otros países, México es atractivo dado que ya existe una infraestructura de carga instalada. También otros países que están más atrás respecto a la movilidad eléctrica, pero que han mostrado progresos son Perú, Colombia y Argentina.