De acuerdo a datos recabados en 2019 por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) sobre 17.000 proyectos, las energías renovables no convencionales se están depreciando a pasos agigantados.

La entidad amerita esta caída a cuatro factores: mejora de las tecnologías, economías de escala, cadenas de suministro más competitivas y creciente experiencia de los desarrolladores de proyectos.

La fuente que lidera el podio es la energía solar fotovoltaica, que cayó un 82% desde el 2010.

Pero lo llamativo del informe es que la que secunda el podio es una tecnología que aún no ha ganado la misma fama que el resto de las tecnologías, pero que sin lugar a dudas tiene un gran potencial. Se trata de la solar concentrada (SCP, por sus siglas en inglés).

El informe asegura el precio de la tecnología de la SCP cayó en un 47% en estos últimos 9 años. Le sigue la eólica terrestre, con un 39%, y la eólica marina, con un 29%.

Fuente: IRENA

Otro aspecto interesante del informe de IRENA es la eficiencia que han ganado los proyectos.

“Los factores de capacidad han registrado una subida del 30% al 45% a lo largo de la década, con la construcción de nuevas centrales de SCP en emplazamientos más adecuados y en países con más luz solar”, resaltan.

 

Buen pronóstico

Por otra parte, IRENA anticipa una caída de precios para las centrales de energía solar concentrada en el futuro cercano.

Consideran que podría haber una baja del 59% de los precios en las subastas globales “hasta los 0,075 USD/kWh en 2021”.