Manos Sustentables es una iniciativa de inclusión social, impulsada por un grupo de personas que aspiran a fomentar el desarrollo de proyectos, en el marco de los sectores sociales más desprotegidos. Mediante cursos, voluntariados y acciones colectivas, busca satisfacer necesidades básicas, profundizando en conceptos de sustentabilidad, recursos renovables y arquitectura sostenible.

Los principales beneficios iniciales, recaen sobre los vecinos del barrio Campo de Ruso, ubicado en Garín, provincia de Buenos Aires. Los responsables de la agrupación cuentan con más de tres años de trabajo en dicha área, como voluntarios de Un Techo Para Mi País, y llevan a cabo en el lugar diferentes cursos de Plug-in Social, donde se convoca a actores interesados y se los invita a participar de cursos teorico-prácticos que generan acciones sociales directas.

En este contexto, el pasado domingo se concretó la construcción de un calefón solar para agua caliente de uso sanitario, con materiales reutilizados. Como consecuencia de una acción conjunta entre Manos Sustentables, Práctica Sustentable, intile&rogers y Fundación Energizar, la actividad se extendió por más de 14 horas y contó con la participación de 20 personas, que trabajaron activamente en la fabricación del colector solar, como en la estructura del baño. El resultado: que una familia pueda disfrutar de su nuevo baño y una ducha caliente a partir de la energía del sol.

La actualidad de la agrupación se encuentra atravesada por actividades en el campo de las energías renovables, siempre en pos de bogar por la igualdad. Tal es así, que han logrados construir una relación con los vecinos, en base a credibilidad y participación en un 100%.

Al respecto, Pablo Castaño, Ing. Industrial y coordinador del grupo solidario, expresó: “La respuesta de la gente frente a la intervención de Manos Sustentables, es altamente positiva. Hemos desarrollado lazos de amistad con los vecinos de la zona; ellos confían en nosotros y asumen un lugar protagónico en las propuestas que ofrecemos. Esto nos permiten difundir conocimientos en cuanto a energías alternativas, para que no queden relegados a un grupo limitado, situación que es muy gratificante”.

El representante señaló que el rol social que desempeña la organización, se relaciona ampliamente con la rama de la educación. Tanto los participantes de los cursos como lo vecinos y familias, aprenden sobre energías renovables y arquitectura sustentable, con la ventaja de reutilizar materiales cuyo destino era el desecho. “En lugar de terminar en un relleno sanitario, los diversos materiales son explotados al máximo, adquiriendo un valor agregado superior al que tenían cuando fueron creados”, dijo Castaño.

 “Desde Manos Sustentables pujamos por derribar barreras e integrar a aquellos que participan de los cursos e iniciativas, con las familias y vecinos de los barrios. Buscamos extender la acción social a cada rincón del país para que todos podamos ser parte del cambio”, culminó.

Vale destacar, que la tarea de la agrupación no termina allí. Se efectuarán próximamente otros cursos con calefones solares como de generación eléctrica a través de energia eólica y, además, voluntariados para la captación de agua de lluvia.

En el marco de innumerables familias que carecen de agua potable la necesidad de acceso al recurso cobra relevancia, generando por momentos disputas entre los que poseen el bien y los que no cuentan con el servicio básico. Una ironía si se tiene en cuenta que en Buenos Aires, las precipitaciones anuales usuales producen hasta 1250 litros por m2.

Por otra parte, es indispensable mencionar que Manos Sustentables no recibe ningún tipo de ayuda por parte del Estado, sino que sobrevive gracias a los ingresos obtenidos de capacitaciones y jornadas de responsabilidad social empresaria. Frente a esto, Castaño destacó “se debe configurar una visión a futuro a nivel país en lo que es sustentabilidad, ya que se encuentra avanzando aún a paso lento”. Una estrategia que marque el camino hacia el desarrollo alternativo en Argentina.