La línea de transmisión Cardones Polpaico nació durante el primer período del Presidente Sebastián Piñera mediante el decreto 115 de fecha 7 de mayo de 2011 del Ministerio de Energía. Dada su gran longitud (753 km), el mega proyecto se dividió en tres tramos; i) Nueva Cardones – Nueva Maitencillo, ii) Nueva Maitencillo – Nueva Pan de Azúcar y iii) Nueva Pan de Azúcar – Polpaico.

Uno de los principales objetivos de este proyecto era aumentar la capacidad de transmisión de energía entre la zona central y el norte chico de chile, con el fin de enviar energía hidroeléctrica y termoeléctrica desde el centro hacia el norte para abastecer la demanda de la industria minera.

El 16 de enero de 2013, se adjudicó el proyecto Cardones Polpaico a la empresa Interconexión Eléctrica S.A. con un plazo de ejecución de 60 meses a partir de dicha fecha, es decir, al 16 de enero de 2018 debía estar en servicio. El 30 de enero de 2015, mediante decreto exento #33, se cambió la titularidad del proyecto a la empresa Interchile S.A. (filial de la colombiana Grupo ISA) y el 10 de diciembre de 2015, el proyecto recibió aprobación ambiental mediante RCA #1608. A partir de ahí se dio inicio a la ejecución del proyecto, el cual como todo mega proyecto no estuvo exento de dificultades.

Algunos de los principales problemas que enfrentó el proyecto fueron:

  • Oposición de las comunidades y dueños de tierras.
  • Gestión desprolija del adjudicatario en cuanto a las relaciones comunitarias, tramitación de permisos y manejo de sus subcontratistas.
  • Falta de coordinación de los órganos del Estado para apoyar el avance de la obra (incluidas dos transiciones de gobierno).

Estas dificultades se tradujeron en que el proyecto se terminara de construir el 30 de mayo de 2019. Esto es, 17 meses más tarde de lo establecido en el decreto de adjudicación.

Hasta aquí, es la historia común de casi cualquier megaproyecto, pero algo cambió durante la ejecución de este importante mega proyecto: el escenario.

Nuevo escenario y restricciones de generación renovable

En vez de aumentar la demanda minera del norte chico y generar necesidad de enviar energía de la zona central a la zona norte, se incorporaron en forma masiva centrales ERNC en el norte chico, generando disponibilidad abundante de energía renovable. Esta energía renovable sobrepasó la demanda del norte chico y fluyó hacia el sur para abastecer la demanda de la zona central hasta que alcanzó el límite de transferencia de las líneas de transmisión existentes.

Como consecuencia de esta gran disponibilidad de energía renovable, de la insuficiente capacidad de transmisión para enviar la energía desde el norte chico hacia la zona central y también de la inflexibilidad de las centrales termoeléctricas de esa zona, a partir del primer trimestre del año 2016 se hizo necesario restringir la generación renovable en el norte chico. A su vez, como consecuencia directa de las restricciones de generación renovable se produjeron costos marginales de 0 USD/MWh en las zonas de Diego de Almagro y Cardones. Esta situación empeoró con cada nueva central ERNC que se fue incorporando al sistema en el norte chico.

El vertimiento (restricciones de generación renovable) aumentó en volumen de energía y en alcance del sistema, y no se detuvo hasta después de dos años, en marzo de 2018, momento en que el sistema eléctrico contaba con la interconexión SIC-SING, el tramo norte de Cardones Polpaico (Nueva Cardones – Nueva Maitencillo) y un mayor grado de flexibilidad en algunas centrales termoeléctricas. De esta forma, el sistema continuó funcionando con ocasionales restricciones de generación ERNC por la falta de capacidad de transmisión.

Este escenario de exposición al vertimiento en la zona norte se terminó finalmente el 30 de mayo de 2019 con la puesta en servicio del tramo sur de la línea Cardones Polpaico. El resultado final, según los registros del Coordinador Eléctrico Nacional, fue que la industria ERNC dejó de inyectar más de 680 GWh por el atraso de la línea de transmisión. Como referencia, la central más grande de Chile, El Romero Solar, produce 493 GWh en un año entero.

Otro cambio importante del escenario fue la mayor toma de conciencia respecto al impacto de las emisiones de CO2 a la atmósfera y su contribución al cambio climático. En este sentido, el gobierno anunció compromisos importantes como el retiro de las centrales a carbón antes del 2040 y ser anfitriones de la COP25.

Impacto Transversal

La restricción de 680 GWh de energía significó pérdidas por más de 100 MMUSD para la industria ERNC. La recientemente conformada industria ERNC de Chile no supo actuar en forma cohesionada para evitar/minimizar los daños y pese a que algunos de los inversionistas actuaron de manera proactiva para lograr esto, sus efectos no fueron determinantes por carecer de apoyo transversal. Con esto, el impacto se extendió al nivel de competencia del mercado.

Por otra parte, los 680 GWh de energía que no pudo inyectar la industria ERNC de la zona norte tuvieron que ser reemplazados por energía hidroeléctrica y termoeléctrica de la zona central. Es decir, el atraso de la línea implicó un mayor uso de agua para hidroelectricidad en un contexto local de mega sequía y mayor generación termoeléctrica en un contexto global de cambio climático. Cómo referencia, 680 GWh producidos por una central a carbón emitirían 735.080 TonCO2 según los factores de emisión de la Comisión Nacional de Energía.

Esto quiere decir que el impacto del atraso de esta importante obra no se circunscribió sólo al sector eléctrico, sino que también afectó a la salud de la población, el medioambiente, la economía, las inversiones y la competencia del mercado, es decir, el impacto fue transversal.

Los Responsables

El Estado de Chile, a través del gobierno de turno, mantiene a las comunidades como las principales causantes de estos retrasos y ha cobrado -justamente- las boletas y las multas por el atraso en la entrada en operación del tramo Nueva Maitencillo – Nueva Pan de Azúcar a la empresa adjudicataria, las cuales ascienden en conjunto a más de 6,8 MMUSD. Respecto al del Tramo Nueva Pan de Azúcar – Polpaico, ya van más de 20 meses desde que se venció la fecha de término establecida en el Decreto de Adjudicación y más de 4 meses desde que efectivamente entró en operación, pero la autoridad aún no se ha pronunciado. Este tramo acumula más de 90 MMUSD entre boleta y multas por días de atraso.

La empresa adjudicataria ha negado su responsabilidad en el atraso y ha hecho Lobby a nivel presidencial para evitar que se le apliquen las sanciones establecidas por las Bases de la Licitación y el Decreto de Adjudicación.

En la misma línea, ha acusado en tribunales a representantes de las comunidades y ha amenazado con escalar el conflicto contra el Estado a una instancia de arbitraje.

Entretanto, sigue apareciendo evidencia de una gestión desprolija de la adjudicataria. Las comunidades, por su parte, han acusado a la adjudicataria por lagestión, incumplimiento de la RCA y han solicitado la invalidación de este permiso ambiental. Además, han acusado al Estado de ser complaciente con los empresarios.

Escenario Global

Ante este escenario tormentoso es importante buscar una mirada global. La importancia de las líneas de transmisión para acelerar la descarbonización de los sistemas eléctricos ha quedado reflejada en las más recientes acciones de países como Alemania en pro de facilitar la construcción de estas obras de infraestructura en su territorio y Australia. Estados Unidos también ha destacado la importancia de las líneas de transmisión para poder incrementar la penetración de energía renovable y reducir la generación termoeléctrica y reducir la generación termoeléctrica.

En el caso de Chile las líneas de transmisión son especialmente importantes por su geografía. Un país muy largo con gran potencial solar en el norte, un gran potencial hidroeléctrico en el sur y un recurso eólico esparcido de forma más o menos pareja está obligado a interconectar mejor su red para poder avanzar hacia la descarbonización de la matriz eléctrica.

Además de la relevancia que le da la geografía de Chile a las líneas de transmisión, Chile adquirió compromisos concretos en la lucha contra el Cambio Climático, por ejemplo, la descarbonización de la matriz eléctrica al año 2040. Esta fecha fue definida en gran medida por los plazos de construcción de las líneas de transmisión, los cuales son más largos que los plazos de construcción de las centrales de generación ERNC. Esto deja en evidencia la gran relevancia, o más bien la criticidad, de las líneas de transmisión y del precedente que dejará la línea Cardones Polpaico para poder cumplir con los compromisos adquiridos.

A mayor abundamiento, si el nuevo diálogo con las empresas para adelantar el cierre de las termoeléctricas concluye como se espera, es decir, con una fecha anterior al 2040, el precedente que deje Cardones Polpaico será, sin duda alguna, determinante.