Provincias como Jujuy, Salta, Santa Fe, San Luís o la Ciudad de Bueno Aires son quizá las que más pregonan e impulsan políticas para que los nuevos hogares se construyan con colectores solares, sin embargo no existe una exigencia por parte del estado que obligue a la implementación de esta tecnología alternativa.

Según Mario Katz, especialista con formación en la materia durante más de dos décadas en Argentina, Brasil, México, España e Israel, se trata de “falta de conocimiento que no se consume masivamente estos productos” renovables, tanto desde la clase política como desde la ciudadanía.

Asegura que “la compra y conexión de un calefón solar cuesta lo mismo que el de uno convencional”.

Con aquella afirmación explica que más allá de las fuertes subvenciones que dispensa el estado nacional sobre la tarifa de gas, el estímulo por este tipo de tecnologías debe darse por las condiciones que presentan, ya que el valor es el mismo.

A saber, entre otras ventajas frente al calefón a gas natural, éstos no generan gastos en combustible, no provocan emanaciones de CO2 y pueden satisfacer la demanda de agua caliente hasta un 80 por ciento. Sobre este último punto. Katz indica que “cualquier equipo de mediana calidad trae una fuente alternativa de energía para los días nublados o condiciones del día poco óptimas”. Asimismo, amplía: “en la mayoría de los casos puede ser una resistencia eléctrica o un mechero a gas; en esta zona es más utilizada la resistencia eléctrica”.

Además, el dueño de la marca de equipos ‘Solasol’ observa que la industria nacional cuenta con gran potencial para diseñar colectores alternativos 100 por ciento argentinos y de calidad; con resistencia al granizo, heladas y otros avatares climáticos.

El negocio aún no arranca

El mercado solar debe integrarse al mercado convencional”, dispara Katz.

Asegura que si bien el nivel de ventas va en aumento, ese crecimiento es leve e insignificante de compararse con otros lugares del mundo. “En otro países hay ciudades que tienen 5 o 6 negocios que otorgan el servicio de instalación y venta de los productos. Hacés 50 Km, y hay otra ciudad con 5 o 6 locales; eso es desarrollo del mercado para mí, acá todo está recién naciendo”, considera.

Finalmente el empresario remata: “El desconocimiento hace que parezca que estos productos (por los calefones solares) son exclusivos, y no debería parecer de uso exclusivo sino al contrario”.