La abrupta disminución del precio del petróleo en las plazas internacionales de esta semana hasta los US$31 el barril movió el tablero mundial del sector energético.

Ante ese escenario de incertidumbre, Francesco La Camera, Director de IRENA, dejó comentarios en sus redes sociales para llevar tranquilidad a la industria.

«El petróleo juega un papel insignificante en la generación de energía y por lo tanto no compite con las energías renovables en este sentido», expresó.

Y agregó que «las energías renovables se han convertido en la fuente dominante de nueva capacidad de generación de energía en los últimos seis años porque son competitivas».

Para sostener la idea, se basó en experiencias anteriores. «Los datos del anterior desplome del precio del petróleo en 2014 no muestran ninguna evidencia de un vínculo entre la adopción de petróleo barato y las energías renovables».

Por el contrario, La Camera aclaró que «la inversión en energías renovables alcanzó nuevas objetivos tanto en 2014 como en 2015».

De todas maneras, dado el actual escenario global, admite que «la gravedad y duración de los impactos esta vez está por verse».

Incluso planteó un panorama optimista, por el freno que la baja del precio puede acarrear sobre los hidrocarburos no convencionales.

«A la inversa, la volatilidad del precio del petróleo puede socavar la viabilidad de los recursos no convencionales de petróleo y gas, así como de los contratos a largo plazo, lo que ofrece una oportunidad para reducir o redirigir los subsidios a los combustibles fósiles hacia la energía limpia, al tiempo que se minimiza el potencial de perturbación social».

Coronavirus

Siguiendo la idea, hizo un comentario sobre la preocupación que genera el coronavirus. «Lo que es crítico de entender es que los horizontes de planificación a largo plazo involucrados, y el impulso que existe actualmente en la transformación de la energía, significa que ni los bajos precios del petróleo ni el coronavirus interrumpirán o cambiarán nuestro camino hacia la descarbonización de nuestras sociedades».