El ex ministro de Planificación, Julio de Vido, cuestionó este martes la decisión de Gobierno de reducir los subsidios al consumo de gas y electricidad porque eso «significa una fenomenal transferencia de dinero de los sectores populares a las empresas energéticas«.

De Vido, un defensor de la política de alta regulación tarifaria, dijo que la Argentina destinó en 2015 unos 139.000 millones de pesos a los subsidios energéticos, de lo que el 60 por ciento fueron para la industria y el comercio, por lo que eliminarlo «afecta la competitividad y corren riesgo un millón de empleos«.

Aseguró el ahora diputado nacional por el Frente para la Victoria que «llamativamente» en los últimos días «se duplicaron los cortes» de energía eléctrica respecto del año pasado ante condiciones climáticas similares.

Y apuntó en ese sentido contra las dos principales distribuidoras eléctricas de la zona metropolitana, Edesur y Edenor, porque «es evidente que están aprovechando las circunstancias para presionar a través de los cortes y duración de los mismos, como hicieron durante los últimos doce años«.

En su cuenta de la red social Twitter, el ex funcionario kirchnerista dijo que las administraciones de Néstor y Cristina Kirchner siempre resistieron los intentos empresarios para «dolarizar las tarifas«, por lo que mantuvieron precios populares y competitivos, a costo argentino.

Aclaró también el ex ministro que los volúmenes de generación de energía «estaban completamente garantizados» al finalizar la gestión de Cristina Kirchner, el 9 de diciembre último, con una potencia instalada de 27.000 megavatios (MW), con un pico de consumo de 24.000 MW que se había registrado en enero de 2014.

De Vido dijo que a propósito de dolarizar, cuando el gobierno de Mauricio Macri quiere alinear los precios locales del petróleo con los internacionales «no cuentan las consecuencias y sus objetivos«.

«Miles de despidos, parálisis del sector y una leve baja momentánea en surtidores, que va a durar lo que tarde en subir otra vez el barril internacional, por supuesto sin reponer trabajadores y por ende salarios a la baja«, dijo De Vido.

El lunes el Gobierno anunció que renegociará el acuerdo petrolero con las provincias, empresas y sindicatos para asegurar un precio interno del barril de crudo –que sería más bajo que los actuales 77 dólares–, pero con el objetivo final de liberar el mercado cuando se recupere el valor internacional del oro negro.

Así lo anticipó el ministro de Energía, Juan José Aranguren, al participar de un almuerzo con unos 500 empresarios por el Día del Petróleo y del Gas en un hotel porteño, donde dio a conocer iniciativas para impulsar la exploración en zonas de riesgo y la producción de energías renovables.

El nuevo acuerdo será mantenido hasta que los precios externos se recuperen y alcancen a los locales, momento a partir del cual y en conjunto con la recuperación de la estabilidad económica del país se irá a que «productores y refinadores negocien libre e individualmente los precios en el mercado interno«.

Fuente: Infobae.