Tras la publicación del Decreto 882, a fines de octubre del 2017, el Gobierno de Mauricio Macri formalizó la decisión de privatizar a Transener, la compañía de transporte de energía eléctrica de alta tensión que fue estatizada por la propia gestión apenas asumió, en 2016.

En mayo de este año, el Gobierno adjudicó un servicio de consultoría a la empresa PriceWaterhouse, por casi 14 millones de pesos, para recibir asesoría. El objetivo era venderla este año.

Sin embargo, Hugo Balboa, director y presidente de Ieasa (ex Enarsa, la parte estatal que controla Transener), señaló que por cuestiones operativas la gestión quedará postergada para el año que entra, el 2019.

Al respecto, Jorge Lapeña, ex Secretario de Energía y presidente del Instituto Argentino de la Energía (IAE) ‘General Mosconi’, opina: “hoy sería más absurda que antes la privatización”.

“La realidad demuestra que las acciones de Iaesa en Transener el año pasado estaban cerca de 400 millones de dólares, y que hoy son de 100 millones de dólares”, explica el especialista a Energía Estratégica.

Es que en noviembre del año pasado la acción de la empresa transportista costaba 42,55 pesos, a un tipo de cambio de 18 pesos por dólar. Incluso tuvo techos de 65,05 pesos en febrero de este año (a un dólar de 19,65) y hasta ayer cotizó 44,35 pesos la acción, a un dólar de 38,6 pesos. Es decir, de 2,36 dólares por acción que costaba apenas se publicó el Decreto 882, ahora vale 1,14 dólares.

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Para el Gobierno, la privatización es una medida exitosa en términos comparativos. Su compra a mediados del 2016 fue de 7 pesos por acción y hoy vale 44,35 pesos, independientemente de tipo de cambio en dólares. Uno de los argumentos de Balboa para su privatización fue: “no tiene sentido una participación estatal en una firma que funciona bien y que fue privada”.

No obstante, para Lapeña se trata de un despropósito. “El Estado no se debe desprenderse de esas acciones porque es una empresa estratégica para el desarrollo del sector, y porque le da al Estado ingresos, en lugar de pérdidas”, argumenta.

Y agrega: “De privatizarse se pierde la participación en el control sobre el transporte de energía a cambio del ingreso de una venta que no incide en el total de las cuentas públicas”.

“Transener es la columna vertebral del sistema eléctrico argentino en extra alta tensión, que permitirá en el futuro la expansión necesaria para conectar los nuevos sistemas de generación”, cierra el presidente del IAE.

Descargar el Documento completo del IAE sobre su posición con respecto a las políticas energéticas