La crisis energética en PPT” fue el título que Jorge Lanata, el periodista más popular de Argentina, le puso a su programa habitual de los días domingo a las 22:15 horas «Periodismo Para Todos», que se emite por Canal Trece, en el cual analizó las causas que llevaron al país a destinar 14.000 mil millones de dólares para garantizar el abastecimiento.

Entre los entrevistados se destacaron dos ex secretarios de energía durante gobiernos de la Unión Cívica Radical (UCR), Daniel Montamat y Emilio Apud, miembros de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) que representan a los trabajadores mineros de Río Turbio, además de Rodrigo Herrera Vegas, partner de Sustentator y especialista en energía renovable.

Fue Rodrigo Herrera Vegas el elegido por Jorge Lanata para analizar la gestión del Gobierno desde 2003 en adelante en lo que respecta a generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, como la eólica y la solar. Vegas fue contundente: mencionó los magros resultados conseguidos hasta el momento, aunque destacó el potencial de recursos que presenta el territorio nacional para su desarrollo.

«Licitaron 1000 MW de energías renovables, incluye eólica y solar, pero de esos 1000 MW sólo se ha instalado el 10 por ciento«, cuestionó Vegas. Y comparó: «En dinamarca, que tienen condiciones meteorológicas mucho peores que la nuestra, ya la eólica aporta el 30 por ciento de la energía eléctrica«.

El programa GENREN fue anunciado por el Secretario de Energía Daniel Cameron en mayo de 2009. Implementado por ENARSA (Energía Argentina S.A), establece que hacia el año 2016 el 8 por ciento del consumo eléctrico debe ser abastecido a partir de fuentes de energías renovables. Sin embargo, a menos de dos años de alcanzar la fecha, las energías renovables representan el 0.5 por ciento de la matriz.

En una columna para el Diario La Nación, días atrás, Herrera Vegas analizó el desarrollo del GENREN. Explicó que las licitaciones tuvieron buena respuesta por parte de empresas privadas: se presentaron 22 ofertas por 49 proyectos que ascendían a un total de 1461 MW, superando las estimaciones oficiales en un 46 por ciento.

En junio de 2010, luego de un exhaustivo análisis, se conocieron los ganadores y se aprobaron un total de 895 MW. La mayoría de las ofertas fueron por energía eólica, una de las que requiere menos inversión y menores riesgos financieros.

En el país existe una experiencia eólica de larga data. En 1994 se instaló el primer parque eólico en Comodoro Rivadavia. Si bien fue uno de los primeros del mundo, la explotación está recién despegando en este año 2011, dado que anteriormente la infraestructura del tendido de cables de alta tensión no estaba preparada.

También existen medianas y grandes empresas nacionales que fabrican aerogeneradores con componentes locales. Una de ellas es IMPSA, con base en Mendoza, que ha conseguido la adjudicación de cuatro proyectos, en dos parques: Malaspina, en Chubut (50 y 30 MW) y Koluel Kayke, en Santa Cruz (50 y 25 MW). Ya han iniciado la producción y se espera que los parques estén funcionando para fines de este año.

A su vez, la empresa Isolux Corsán logró la aprobación de cuatro proyectos que forman un único parque eólico de 200 MW de potencia llamado Loma Blanca, en la provincia de Chubut, con 100 aerogeneradores.

Otras fuentes de energías renovables recibieron menor atención tanto en proyectos presentados como en aprobados. Se otorgaron tan sólo 20 MW para energía solar fotovoltaica, en San Juan. Esta provincia que viene apostando por la energía solar, cuenta con proyectos a largo plazo de investigación y con la intención de fabricar paneles solares in situ. Se instalarán allí cinco plantas solares a lo largo de este año.

También se aprobaron cinco pequeños aprovechamientos hidroeléctricos por 10,6 MW, en Mendoza, Catamarca y Jujuy. La energía hidroeléctrica es actualmente la fuente más importante en renovables aunque no siempre los proyectos hidroeléctricos son sinónimo de energía limpia y amigable con el medioambiente. Los proyectos a gran escala, por ejemplo, llamados de acumulación, requieren de agua embalsada por un dique y suelen destrozar el ecosistema que los rodea.

En cambio, los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos se valen de la fuerza de la corriente del río, y se los suele llamar «de paso». Estas turbinas pequeñas son más fáciles de construir y de mantener.

La empresa IECSA Hidrocuyo SA fue la que más proyectos consiguió: dos en Jujuy y uno en Catamarca, por un total de casi 8 MW de potencia. Los otros dos proyectos se ubican en Mendoza, por 2,7 MW.

La energía térmica a base de biocombustibles también logró su avance con 110 MW. Si bien se producen emisiones de CO2, el más conocido de los gases de efecto invernadero (GEI) al menos las plantas captaron previamente CO2 del aire durante su crecimiento antes de liberarlo nuevamente durante la combustión.

Argentina cuenta con las condiciones favorables para el desarrollo de energías renovables, y en abundancia. El GENREN fue el primer paso hacia esa dirección. El siguiente paso será el GENREN II, cuando esté operativo el primero. Los gobiernos provinciales, e incluso algunos municipales, se están animando a iniciar proyectos por su cuenta. Este año 2011 es clave para las renovables en Argentina, sin duda el inicio de una etapa promisoria.