El proyecto se desarrollaría a través de IRESUD, que es un convenio asociativo público-privado conformado por la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), por el sector público, y las empresas privadas ALDAR, EDENOR, EUROTEC, QMAX y TYCO, con el fin de llevar a cabo el plan de interconexión de sistemas fotovoltaicos a la red eléctrica en ambientes urbanos.

En el informe se aclaró que “con este proyecto no se pretende hacer un significativo ahorro de energía, sin embargo se prevé que la instalación de energía solar fotovoltaica en dos edificios públicos como son el Hospital Zonal Dr. Pedro Moguillansky y el Centro de Educación Técnica N° 21, aportará en el trienio aproximadamente 24.000 Kwh. lo que representa un ahorro del orden de los 500.000 pesos, que no tendrán que ser asumidos por las arcas provinciales”.

Agregó: “Queda claro que no existe otra posibilidad de acceder a este proyecto sino a través de IRESUD y, por lo tanto, se considera que la suma facturada es insignificante. El convenio establece esta suma razonable para afrontar los gastos que demandan las actividades de medición y asesoramiento a ser realizadas por profesionales y técnicos de la CNEA, la UNSAM y la UNN”.

La Universidad Nacional de San Martín y empresas del ámbito público y privado han creado el proyecto IRESUD, que lo conforman la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la propia UNSAM y cinco empresas privadas reconocidas por su trayectoria en distribución de energía eléctrica y producción de energías renovables.

El proyecto IRESUD ha adquirido módulos fotovoltaicos e inversores solares para conexión a redes, que son equipos de última generación utilizados para aportar energía solar a los sistemas urbanos. Por medio de ella, los consumidores de energía en ambientes urbanos pueden captar la radiación solar para transformarla directamente en electricidad.

Fuente – ADN Río Negro