Este año Brasil alcanzó 10 GW de capacidad instalada y se encuentran en construcción otros 7 GW. Conocer el proceso por el cual pasó el país vecino nos puede ayudar a entender las barreras que dificultan que ésta fuente alcance su potencial e identificar los posibles problemas que el sector tendrá que lidiar.

El Plano Proinfa

El fuerte apoyo a las fuentes renovables en Brasil se inició con el Programa de Incentivo às Fontes Alternativas de Energia Elétrica – PROINFA en el año 2002, resultando ser el mayor programa a nivel mundial de este tipo. Por medio de tarifas del tipo feed-In y contratos PPA se agregaron 1,3 GW de capacidad eólica al sistema interligado brasileiro.

Este programa incluyó cuestiones de política industrial y desarrollo federal, ya que requería un índice de nacionalización del 60% de los componentes y se limitaba a 20% de la contratación eólica a cada Estado.

Las subastas de compra/venta de energia

A partir del año 2005 se determinó que la comercialización de energía en el ambiente regulado se realizaría mediante subastas públicas específicas. Así, en el año 2009 se realizó la primer subasta exclusivamente para fuente eólica donde se contrataron 1.8 GW a un precio significativamente menor que los ofrecidos por los proyectos pertenecientes al PROINFA como se puede observar en la Figura 1.

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Fig.1: Promedio del precio del MWh contratado en los programas (en dólares corrientes).

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Fig.2: Capacidad contratada en los programas (en MW).

Las barreras iniciales encontradas

A pesar de la calidad de los vientos presentes en Brasil y del gran apoyo por parte del gobierno, se debieron atravesar una serie de dificultades iniciales. La falta de planifación de largo prazo fue una cuestión por la que el sector reclamó bastante: el último mapeamento de vientos es del año 2001. Otra dificultad se relacionó con la infraestructura: actualmente existen hélices de hasta 60 metros y torres que superan los 120 metros, requeriendo de operativos en las rutas para su debido transporte.

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Las grúas son una complicación adicional, la escasez de ellas y los altos costos de montar y mantener las grúas llevó a varias empresas a comprar sus própias máquinas. Finalmente, las lineas de transmisión no acompañaron en todos los cásos el rápido crecimento del sector eólico en Brasil y existieron casos de parques que ya se encontraban totalmente operativos pero sin poder estar conectado al sistema eléctrico.

El Rol del BNDES

El Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES) ha tenido un rol fundamental en el desarrollo del sector eólico brasilero. De hecho, el banco ha participado en alrededor del 90% de los proyectos que se encuentran en operación que fueron comercializados en las subastas desde el 2009. El financiamiento en su mayoría fue otorgado por medio de préstamos del tipo Project Finance a 16 años y una tasa subsidiada.

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Actualmente el BNDES está incentivando a los proyectos a que busquen financiamiento privado por medio de la emisión de bonos, pero solamente un 20% de los proyectos han conseguido ese tipo de emisión. Además, la capacidad de funding de este tipo de instrumento no es comparable con un préstamo, ya que en valor solamente se alcanza un porcentaje de 8 a 15%.

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Fig.3: Capacidad Financiada por medio del BNDES.

Perspectiva actual y futura

En Brasil el año de 2016 fue escenario de una gran recesión junto con grandes vaivenes en lo político. Específicamente en el sector eléctrico, actores del mercado mencionan que existe una sobre contratación de energía. A lo largo de este año, ningún proyecto eólico fue contratado y todas las esperanzas están colocadas en la última subasta del año, con fecha de 16 de diciembre. 841  proyectos eólicos totalizando 21.760 MW están inscriptos en la subasta, los cuales deberán competir en precio con 419 proyectos (13.388 MW) de energía solar.

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