La planificación energética ha concitado cada vez mayor atención, especialmente después de la crisis del petróleo de los años setenta. Desde entonces, ha venido experimentando un significativo aumento en la mayoría de los países de la región. Sin embargo, no todos la han definido, y menos aún aplicado, de la misma forma.

Comúnmente se entiende que se trata de un proceso de formulación y ejecución de políticas que han contribuido a organizar y orientar el futuro del sistema energético local, nacional, regional o incluso mundial.

Este proceso generalmente ha sido llevado adelante por organizaciones gubernamentales, pero también por las grandes empresas del sector energético, compañías eléctricas y productores de petróleo y gas.

En el marco de la implementación de los objetivos del proyecto “Observatorio Regional sobre Energías Sostenibles”, por intermedio del Foro Técnico de Planificadores Energéticos la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) apoya la planificación energética de la región para generar de forma conjunta una visión de largo plazo que dé lugar a una planificación de sistemas energéticos sostenibles, seguros y asequibles, a fin de lograr una complementariedad en el marco de una transición energética en la región.

Así fue que tres de sus expertos Héctor Pistonesi, Héctor Gonzalo Bravo, y Rubén Contreras Lisperguer elaboraron un informe titulado «Mapeo situacional de la planificación energética regional y desafíos en la integración de energías renovables» (DESCARGAR INFORME)

Consecuentemente, la planificación energética sostenible surge como una herramienta útil para la implementación efectiva del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, referente al sector de la energía.