Grupo Zuccato es una empresa de capitales italianos ubicada en Verona que trabaja en el campo de las energías renovables, con especial atención a los sistemas de generación de energía eléctrica con base en el ciclo orgánico de Rankine (ORC).

“La tecnología ORC de Zuccato se aplica para la micro-generación y abarca la generación eléctrica a partir de diferentes fuentes como el recupero del calor industrial (vapor y/o aire caliente), la generación a partir de la biomasa vegetal, y la generación a partir del residuo urbano y del residuo orgánico animal seco”, cuenta a energiaestratégica.com, Doménico Cappello, flamante Responsable Comercial de Sudamérica de la firma.

Según el empresario, la compañía italiana desembarcó en la Argentina con la intención de comercializar pequeños módulos de potencia, que van de los 50 KW hasta los 550 KW. “La micro-generación permite optimizar el flete de la biomasa y la mano de obra local, pudiendo ser aplicada en muchos pueblos sin generar impacto ambiental”, destaca.

Para el Ingeniero Agrónomo esta tecnología “puede ser una alternativa interesante” para Grandes Usuarios (aquellos que contratan una potencia media anual a partir de 300 KW) que deban cumplir a partir del 2018 un consumo del 8 por ciento con energías renovables, tal como establece la Ley 27.191.

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El miembro de Zuccato subraya que no sólo se trata de energía limpia que garantiza potencia firme (a diferencia de la eólica y solar), sino que permite a usuarios la posibilidad de ir ampliando el proyecto de acuerdo a las exigencias de la Ley: 12 por ciento del consumo al 31 de diciembre de 2019, 16 por ciento del consumo al 31 de diciembre de 2021, 18 por ciento del consumo al 31 de diciembre de 2023 y 20 por ciento del consumo al 31 de diciembre de 2025.

Una de las acciones que Cappello considera esencial en este proceso es la labor del Proyecto para la promoción de la energía derivada de biomasa (PROBIOMASA), iniciativa de los Ministerios de Agroindustria y de Energía y Minería con la asistencia técnica y administrativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), encargado de identificar el recurso biomásico en el país e impulsarlo trabajando conjuntamente con las provincias.

En diciembre del año pasado, PROBIOMASA publicó los tres primeros números de su “Colección de Documentos Técnicos”, un “análisis espacial del balance energético derivado de biomasa de las provincias de Tucumán, Salta y La Pampa elaborados por el componente de Fortalecimiento Institucional”.

“Me parece fantástico que el Gobierno incentive este tipo de iniciativas. Creo que sin un interés de parte del sector público, no se podría pensar en un mercado de la biomasa que tenga una visión en su gestión a mediano o largo plazo”, valora el Ingeniero Agrónomo.

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Para el especialista sería importante impulsar un mecanismo de licitaciones propias para el sector que permitan materializar los datos técnicos aportados por PROBIOMASA.

¿Cómo debiera instrumentarse tal licitación? Cappello considera: “creo que es fundamental distinguir el precio de venta de la energía en función de cuatro tipologías de biomasa:

1)       Biomasa de origen agro-forestal NON FOOD, para combustión y/o gasificación – es la ideal, usa residuo o cultivo agro-forestal, es renovable, sustentable y se puede desarrollare en zonas marginales del agro.

2)       Biomasa de origen agro FOOD, biogás, biodiesel bioetanol – es muy poco lógica energéticamente y ambientalmente, no puede ser sustentable y meno entrar en la huella de carbono.

3)       Biomasa de desecho urbano, biogás, combustión y/o gasificación – es lógica si se considera como un alternativa para eliminar un residuo incomodo i no para una generación eléctrica o térmica.

4)       Biomasa de desecho animal, biogás,  combustión y/o gasificación – es lógica si se considera como un alternativa para eliminar un residuo incomodo i no para una generación eléctrica o térmica”.

“Como se puede ver son soluciones y objetivos que se logran con tecnología totalmente diferentes y por este motivo hay que incentivar algunas iniciativas más que otra dando un marco legal también muy diferente”, indica el especialista.