“Es un año donde se definieron muchas cuestiones de manera favorable”, destaca en diálogo con Energía Estratégica Federico Pucciariello, Presidente de Albardón Bio, una de las 17 medianas empresas de biodiesel abocadas a abastecer el mercado interno.

El empresario destaca la correcta aplicación de la fórmula de precios que estableció el sector junto al Gobierno nacional, que ha reflejado una alta en los precios en estos 5 meses del 2018 debido a aumentos en el aceite de soja (insumo básico para la elaboración del biodiesel) y la creciente suba del dólar, debido a que los costos de los industriales están dolarizados.

Además, Pucciariello valora “la claridad a nivel impositivo” que instrumentó el Ministerio de Energía quitando subsidios indirectos a los combustibles fósiles, echando luz sobre la competitividad de los biocombustibles frente a la nafta o el gasoil.

En ese sentido, y ante la polémica de aumentos de precios del combustible, que tiene en el ojo de la tormenta a la remarcación del valor de los biocombustibles, el Presidente de Albardón Bio sale al cruce: “hay un ataque injustificado. Hoy en día los biocombustibles abaratan al combustible por la diferencia de valor entre uno y otro”.

Argumenta: “Con la crecida del barril de crudo de petróleo y el dólar, las petroleras deben aumentar los precios por esta razón y no por los biocombustibles”. Pucciariello asegura que comparativamente el precio del petróleo aumentó más que el del biocombustible.

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En la actualidad, la Argentina mezcla (corta) un 10 por ciento de biodiesel con el gasoil que se despacha en surtidor y un 12 por ciento de bioetanol en naftas; pero ahora está en perspectivas de aumentar las proporciones.

“Tiene lógica una política de este tipo en un momento como el actual, en donde el petróleo está caro”, indica el Presidente de Albardón Bio. “Es muy positivo qué es ministro de energía (Juan José) Aranguren haya conformado una mesa de bioetanol para tratar de aumentar técnicamente el corte de bioetanol en nafta, y eventualmente le tocará el turno al biodiesel”, señala.

Según Pucciariello existen estudios que aseguran la posibilidad de aumentar cortes en el trasporte público y vehículos de gran porte a un 30 o 40 por ciento, y a un 20 por ciento los vehículos gasoleros particulares. Esto permitiría a la industria abocada al mercado interno crecer por lo menos el doble de su actividad actual.

Cabe destacar que, de acuerdo a datos sectoriales, la industria nacional tiene capacidad de producir 4,5 millones de toneladas de biodiesel anuales. El mercado interno, al corte del 10 por ciento, demanda anualmente alrededor de 1,2 millones de toneladas. Si se duplicara la proporción de mezcla, más de la mitad de la producción quedaría en manos del consumo local.