Es cierto que en generación de energía solar fotovoltaica Argentina se encuentra muy por debajo de los países de la región, a pesar de su extraordinario potencial solar. Hasta el momento sólo se han instalado en distintas zonas del territorio argentino un poco más de 10 MW, número que queda chico frente a los más de 500 MW que posee Chile.

No obstante, la aprobación de la nueva Ley de Promoción de Energías Renovables (número 27.191), que contempla objetivos claros para que en 2017 Argentina pueda llegar al 8 por ciento de su matriz energética mediante renovables (hoy menor al 1 por ciento), entusiasma a industriales del sector.

Margherita Salmaso, directora general de LV Energy, primera fábrica nacional de paneles fotovoltaicos, observa en diálogo con energiaestrategica.com que de reglamentarse dicha Ley se potenciaría el mercado de las renovables, entre ellas, la tecnología solar fotovoltaica.

Cuenta que durante este año (segundo de actividad de la empresa fundada en mayo del 2014), desde LV Energy se han planteado “una crecida de la línea de producción” para satisfacer exigencias de un mercado que ya se torna creciente y anticipa que antes de fin de año lanzarán paneles con niveles de eficiencia internacional de “una potencia mínima de 250 W para llegar hasta 260, en un panel de tamaño estándar”. Además, se proponen diversificar su línea de fabricación de acuerdo a las necesidades de sus clientes.

Salmaso observa que la demanda de este 2015 ha sido buena, sin embargo, no han podido realizar las entregas correspondientes a todos los pedidos “por un problema de gestión de importaciones”.

Lamentablemente todo lo que es insumos relacionados a la producción fotovoltaica, son insumos que deben ser certificados bajo normas de calidad, por lo que necesitamos importarlos, y sin ellos no podríamos tener paneles capaces de competir a escala internacional”, explica la empresaria y dispara: “Tenemos cerca de 2 MW de pedidos pendientes al día de hoy, estamos hablando de un 20 por ciento de la potencia instalada total de la Argentina”.

La directora general de la planta con asiento en San Luís resalta que la nueva Ley podrá acompañar a la industria nacional fotovoltaica si responde a dos aspectos: por un lado, la posibilidad de importar insumos que no se fabrican en el país y bajar sus aranceles; por otro, que se proteja la industria nacional frente a la competencia internacional.

El precio de un panel de LV Energy, en condición de cero arancel sobre los insumos, podría llegar a costarle al consumidor final alrededor de 1 dólar por watt, lo que nos permitiría competir muy bien con el mercado internacional; siempre que esté garantizado un precio mínimo dentro del mercado como ya existen leyes antidumping en Europa y Estados Unidos”, precisa.

¿Producen o ensamblan?

Mucha gente nos dicen: ustedes no son productores de paneles porque no hacen células –por las células solares-. La respuesta es: ‘No’. Nosotros producimos paneles con tecnología avanzada, automatizada, pero no producimos células solares porque es otro tipo de actividad dentro de la cadena de valor del rubro, por lo que significa la explotación del silicio”, aclara Salmaso sobre la fabricación de paneles de origen nacional.

Agrega que son pocas las plantas a nivel mundial que producen insumos como las células solares, por ejemplo, por el grado de inversión que requiere. “Casi no hay ni en Europa ni en Estados Unidos” fábricas de esa envergadura, señala.