Según fuentes especializadas, el precio del barril de petróleo podría bajar sensiblemente, llegando a la exorbitante cotización de 20 dólares. Cuentan que esto se debe no sólo a que la producción está subiendo gracias, en gran parte, “a un aumento de la producción estadounidense del fracking hidráulico y perforación horizontal”, sino a la merma en el consumo mundial de combustibles fósiles, sobre todo en países como China.

La OPEPOrganización de Países Exportadores de Petróleopronostica que la demanda de su petróleo en 2017 estará en el mínimo de 14 años, mientras que la Agencia Internacional de Energía redujo su pronóstico de 2015 de la demanda mundial de 230.000 barriles diarios a 93,3 millones y ve que la oferta superará a la demanda este año en 400.000 barriles por día”, indican fuentes del sector.

No obstante, Víctor Castro, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), en diálogo con Energía Estratégica opina que en los precios “se juegan muchísimas más cosas que tiene que ver con cuestiones geopolíticas que van más allá de las leyes clásicas de oferta y demanda”.

Para la autoridad se trata de una operación política que busca desestabilizar internacionalmente a países exportadores de combustibles fósiles, como por ejemplo Rusia, por lo que resulta “incierta” cualquier pronosticación sobre el precio del barril de petróleo. “Eso puedo cambiar rápidamente”, observa.

Por otra parte, ante el panorama adverso que ya presenta el rentable precio del crudo frente al de los biocombustibles, el cual ronda los 50 dólares el barril, Castro destaca 2 condiciones que deben presentarse para que el biodiesel pueda mantenerse competitivo frente al gasoil: que bajen los gravámenes a las exportaciones y, sobre todo, el aceite de soja (materia prima con el que se fabrica el diésel verde).

Puede ser que se mantenga en valores bajos el petróleo, pero si baja el aceite ya se pone más competitivo el biodiesel. Todo va a tener que ver en cómo se mantiene esta relación entre el precio del gasoil y el precio del aceite de soja; por supuesto que también va a tener que ver el nivel de retenciones –que vaya publicando la Secretaría de Energía de la Nación-, pero eso es otro cantar”, asevera el miembro de CARBIO.