Si bien hasta el año pasado el gasoil estaba subvencionado por el estado nacional, por lo que no era conveniente apostar por la inversión de máquinas que permitan autofabricarse biodiesel para satisfacer consumos de transporte o actividades agrícolas, hoy la diferencia de precios, según Carlosmaría Muñoz, uno de los referentes de la empresa  Abatec S.A., es de 5 pesos frente a los 13 que vale el diésel.

Sin embargo, el especialista explica que Argentina sigue sin poder consolidar un mercado por cuestiones de “concepto”. “El chacarero, el potencial usuario de este tipo de tecnología, no se anima a invertir en ellas y el negocio no prospera”, explica y se resigna: “hace tiempo nos dedicamos a esto y no encontramos otra explicación”. Falta difusión y conocimiento sobre las tecnologías.

Tal es el caso de la Ambiental Solution Argentina, compañía que estaba gestionando el montado de una planta capaz de producir hasta 11 millones de litros de biodiesel por año, negocio enfocado al autoconsumo de compañías que tengan importantes gastos de combustibles en su circuito de logística, pero la oportunidad se frustró y es posible que la inversión se consolide en Perú.

Por otra parte, al no estimularse este mercado en nuestro país, tampoco se desarrollan otros vinculados, como es el caso de maquinarias procesadoras de glicerol, componente resultante del proceso de fabricación del biodiesel, del cual, a partir del equipo denominado ‘BD4-MG’ diseñado por la firma Abatec S.A., se puede obtener un 35 por ciento de metanol, un 25 por ciento de ácidos grasos y el resto en glicoles.