“Estamos trabajando bien con el Gobierno nacional pero todavía hay cuestiones por resolver en torno a lo económico, social y ambiental” para iniciar el proceso licitatorio del proyecto geotérmico Copahue, cuenta a Energía Estratégica José Brillo, Presidente de la Agencia de Inversiones (ADI) de Neuquén.

Y advierte: “hasta que no tengamos estudiado todos los aspectos, el proyecto no se va a lanzar a licitación”.

El emprendimiento geotérmico “Copahue”, situado al norte de Neuquén sobre una pequeña localidad de 600 habitantes, es el único de todo el país que cuenta con estudios de factibilidad técnica.

De acuerdo a la información relevada por dichos exámenes, se llegó a la conclusión que allí podría instalarse una central de 30 MW. Pero la intención de las autoridades es licitar sólo 10 MW, debido a la capacidad de despacho actual de redes. Es que para aprovechar la capacidad total se requeriría una línea eléctrica de 100 kilómetros de 132 kV que vaya de Copahue a Chos Malal.

«La licitación estaba pensada para el primer trimestre de este año, pero aún no tenemos confirmada la sustentabilidad económica. Porque los valores que se están manejando ahora son distintos”, explica Brillo.

Así las cosas, la obra quedará en veremos hasta tanto no se lleguen a resolver estos problemas. “No es que estamos desistiendo sino que estamos estudiando el tema con mayor profundidad”, señala el Presidente del ADI.

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Un proyecto con historia

La génesis del Proyecto Geotérmico Copahue se remonta al 1973, cuando el gobierno neuquino realizó los primeros estudios exploratorios sobre los recursos geotérmicos existentes en la zona cercana al volcán.

Entre 1975 y 1981, se perforó un primer pozo de exploración de 1.100 metros de profundidad, identificado como COP I. Posteriormente, se hizo el segundo pozo (COP II). Con esas perforaciones, se confirmó la presencia de un campo geotérmico de vapores secos, denominados “vapores dominantes”, valorados mundialmente por su calidad.

En 1988, la provincia habilitó una central piloto de 0,6 MW, que funcionó hasta 1997 con el vapor que producía el COP I. También firmó en la misma época un acuerdo de cooperación con la agencia japonesa JICA para estudiar la factibilidad de instalar una planta geotérmica de generación eléctrica. Ese análisis, que requirió un tercer pozo de exploración, concluyó con resultados favorables.

En 1998, se perforó un cuarto pozo (COP IV) de aproximadamente 1200 metros de profundidad, que se usó para un sistema de calefacción con vapor de las calles de la localidad de Copahue.

Sin embargo, pese a esos ensayos exitosos, no se avanzó entonces con el proyecto de aprovechamiento eléctrico. Recién en 2009, el gobernador Jorge Sapag, a propuesta de las autoridades de la Adi-Nqn, decidió reanudar la idea de explotación del recurso geotérmico.

Lo primero que hicieron las autoridades de la agencia fue gestionar la propiedad del yacimiento Las Mellizas. Luego, cerraron el pozo COP I (deteriorado por el paso de los años) para evitar un derroche del vapor y, finalmente, convocaron a una licitación pública.

El 31 de marzo de 2010, se realizó una presentación del proyecto recuperado en el Salón Cultural de Caviahue ante pobladores de la zona. Y el 9 de agosto de 2010, al concluir la licitación, Jorge Sapag firmó el decreto de adjudicación del Proyecto Geotérmico Copahue a la empresa canadiense Geothermal One.