Para conocer las expectativas de los inversores, Energía Estratégica conversó con Felipe Novoa, Socio y Country Manager Chile de Antuko, consultora especializada en la materia.

¿Qué expectativas de precios hay para la licitación de clientes regulados?

Por el lado de la tecnología y de la competitividad seguimos en una situación similar a la de los últimos años, la que se complementará con una mayor expectativa de costos a la baja para incorporar baterías. Sin embargo, el plazo de la licitación es por un plazo menor al de las anteriores: es de 15 años en vez de 20 como regía anteriormente, y la actual situación de sobrecontratación ha dejado en evidencia el riesgo de volumen que plantean este tipo de contratos, lo que sin duda será internalizado tanto por los inversionistas como por los financistas.

¿Puede influir el conflicto social que se desató estas semanas?

La contingencia que estamos viviendo como país impulsada por los movimientos sociales, repercutió en el despacho de un proyecto de ley al Congreso de un mecanismo de estabilización de precios que congela temporalmente el precio de los contratos licitados, lo que sin duda se percibirá como un aumento de exposición al  riesgo regulatorio en este tipo de contratos, por lo que no sería de extrañar que se les exigiera una rentabilidad mayor, reflejada en una prima en los precios ofertados.

¿Pero hay necesidad de incrementar la generación?

Las bases iniciales contemplaban el suministro de 3,570 GWh/año, con inicio en enero 2025. Sin embargo, se modificaron en septiembre para a la vez aumentar el volumen de energía a suministrar (ahora 5,880 GWh/año) y posponer a enero 2026 el inicio del suministro.

Actualmente tenemos un nivel de despacho de los contratos de alrededor del 67%, que representa el peak de sobrecontratación esperada de los próximos años. Se espera que el despacho entre el 2020 y 2024 fluctúe en rangos entre 70% y 84% lo que, para proyectos adjudicados a precios muy superiores al costo marginal actual, representa un impacto significativo en sus ingresos.

¿Se puede ordenar el mercado?

Hacia el 2026, según las proyecciones se debiese ajustar. En efecto, revisaron a la baja las proyecciones de demanda, retrasando al 2026 la necesidad de suministro de energía. Pero aquí cabe preguntarse, si, dada la matriz actual de generación, la competencia en el sector, y los plazos de desarrollo y construcción de las nuevas tecnologías, obligarse a salir a contratar el 100% del déficit estimado a 5 años vista hace sentido o no.

¿Son inquietudes de las empresas?

En el marco de la preparación para la licitación, varios clientes mostraron interés en desarrollo de soluciones de almacenamiento, para los cuales aún quedan varias interrogantes regulatorias en cuanto a la operación comercial de dichos sistemas y esquemas de remuneración.

¿Y más allá de la subasta para clientes regulados?

Fuera de la licitación, dificultades para encontrar PPA que permitan financiamiento, e inquietudes sobre el cambio del DS 244. Además, las recientes declaraciones del ministro para contener el alza de las cuentas de luz generan mucha inquietud en el sector eléctrico, en particular para las empresas de generación renovables que tienen tan sólo un contrato.

¿Cómo impactó la modificación de la fórmula del precio estabilizado de los PMGD? 

Inversiones pausadas debido a las discusiones que se produjeron desde mayo pasado. Se espera que la publicación del nuevo decreto permita volver a dar seguridad a la banca en especial para aquellos proyectos que podrán acogerse al régimen transitorio y con ello optar a un horizonte de 14 años con la metodología de cálculo actual.