Pedro Castillo, nuevo presidente de la República del Perú, anunció su gabinete ministerial confirmando oficialmente la incorporación de Iván Godofredo Merino Aguirre como titular del Ministerio de Energía y Minas; y a Rubén Ramírez Mateo encabezando el Ministerio del Ambiente.

La planificación de políticas vinculadas a aquellas carteras se vuelve crucial para el sector energético renovable. Por lo que el empresariado está expectante de lo que pueda definirse pronto desde el ejecutivo para incentivar o no la ampliación del parque de generación a partir de tecnologías como la eólica y solar.

Para tener mayores precisiones, Energía Estratégica consultó a Brendan Oviedo Doyle, presidente de la Asociación Peruana de Energías Renovables (SPR), quien compartió sus primeras impresiones sobre el rumbo que podría tomar el país en los próximos años y las dudas sobre la apertura de la nueva administración a las inversiones privadas.

¿Sorprende la designación del nuevo gabinete?

Sí. Salvo algunos profesionales que ya han sido congresistas, la mayoría requirieron una revisión de perfil tras su juramentación para saber quiénes eran. Lastimosamente, hoy no se puede formar un perfil completo de cada uno porque no tienen trayectoria pública.

Según Datos Perú, en los últimos 15 años, Merino Aguirre ha desempeñado funciones en Issa Perú, una de las principales empresas de redes de gas natural ¿cree que eso alejaría la política energética de las renovables?

Todavía no hemos discutido puntualmente ese tema en la SPR.

Con respecto al gas para generación eléctrica todavía no vemos muchas claridades desde el gobierno. En líneas generales, hay incertidumbre de lo que puede suceder en el sector eléctrico.

Lo que sí es obvio es que el presidente ha declarado que quiere fortalecer a Petroperú, la empresa nacional de petróleo. Como Petroperú es miembro de SPR, sabemos que está buscando hacer una transición hacia desarrollos renovables, lo cual es positivo.

¿Qué pros y contra identifica en la “economía popular de mercado” que implementará Pedro Castillo?

Tengo un pensamiento político económico distinto. Con lo cual, mi apreciación no será objetiva.
A título personal te puedo decir que ese sistema no ha funcionado.
Hay mucha incertidumbre porque han dicho que quieren hacer cosas pero no cómo las van a hacer.

Usualmente, en un partido político ganador de elecciones sabes cuáles son las personas que acompañarán el proyecto de país. En este contexto, se hicieron las promesas que todo partido realiza en campaña pero no sabemos quiénes están detrás ni el perfil de los profesionales públicos. Con lo cual, es muy difícil de predecir si el resultado será positivo o negativo.

Lo que sí puedo decir desde un punto de vista de los anuncios del discurso en campaña es que buscará reducir emisiones de gases de efecto invernadero para lograr la carbono neutralidad al año 2050. En este caso, las energías renovables podrían jugar un rol importante en el cumplimiento de ese objetivo.
Sin embargo, el estancamiento de la demanda desde que se inició la pandemia complicaría los nuevos desarrollos de energías renovables.

Estaremos expectantes de cuánto el país crece para seguir generando más renovables. Siempre tenemos esperanza de compromisos que se dirijan a un cambio positivo con procesos de planificación energética a largo plazo.

¿Eso aún no sucedió en el Perú?

En los últimos años, desde que se liberalizó el mercado, el ministro ha tenido un perfil más vinculado a minería más que a energía. Por el momento, la única gran referencia al sector energético que dió la nueva administración fue sobre el fortalecimiento a Petroperú. Esperamos que la profundicen mucho más.

¿Qué temas urgentes del sector energético debería atender el nuevo ministro de Energía y Minas en sus primeros 100 días de gestión?

Yo creo que lo más importante es formalizar un proceso de planificación energética.

Hay muchos esfuerzos a la fecha desde la Comisión Multisectorial, con el Libro Blanco y desde el Ministerio del Ambiente con la actualización de las NDC a través de la Comisión de Cambio Nacional Climático. Pero hay que articular todos los esfuerzos en un proceso de planificación energética de mediano y largo plazo.

Justamente para que ello suceda debería definirse cómo conducir el proceso a través de regulación.