Los ingenieros Marcelo Bertossi y Diego Ferreyra, responsables del proyecto, dieron más precisiones sobre este innovador proyecto, en una entrevista que transcribimos a continuación.

-¿De qué se trata esta instalación que estará inaugurando la UTN?
Ferreyra: Consta de 12 paneles solares que conforman una galería de unos 20 metros cuadrados. La energía eléctrica que generen pasará por un equipo electrónico (inversor) y se aportará al circuito eléctrico interno. O sea que la electricidad que se genere con estos paneles contribuirá a reducir el consumo de energía de la Facultad. Esto es bastante novedoso en nuestro país, que se interconecten paneles solares con una instalación eléctrica en funcionamiento.

¿Cómo surgió todo esto?
Bertossi: Hace un par de años, la Facultad adhirió al proyecto IRESUD, que gestionan la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Universidad Nacional de San Martín con un grupo de empresas privadas que proveen paneles y otros accesorios. Para nuestra Facultad, esto significó recibir en comodato los paneles solares con su inversor electrónico, y hacerse cargo de su montaje y conexión. En toda la provincia de Córdoba, esta es la primera implementación de este tipo que se hace en una universidad.

¿Quiénes trabajaron en la instalación de los paneles?

Ferreyra: El trabajo tuvo muchas etapas, como el diseño y la fabricación de la estructura para los paneles, el diseño eléctrico y la preparación de las conexiones y protecciones. Contamos con numerosas empresas locales que donaron materiales, pero la instalación se realizó casi por completo con el trabajo de docentes, estudiantes y graduados de nuestra Facultad. La coordinación del proyecto se realizó desde el GISEner, uno de los grupos de investigación que funcionan en la Facultad.

¿Y cuáles son los fines de esta instalación?

Bertossi: Estos paneles y sus accesorios permitirán a nuestros estudiantes de ingeniería acceder directamente a detalles de la energía solar que de otro modo solo conocerían indirectamente. También, estará destinada a la divulgación de la energía solar fotovoltaica entre el público en general. Y, por supuesto, como decíamos antes, con su funcionamiento la Facultad tendrá un ahorro en su factura de energía eléctrica.

Ese detalle resulta interesante: ¿se puede hacer una instalación similar en un hogar, por ejemplo? ¿Es significativo ese ahorro?

Ferreyra: Como referencia, la energía eléctrica que generará esta instalación durante un mes equivale aproximadamente al consumo mensual de un hogar promedio. Para nosotros, esto implica aproximadamente autoabastecernos de lo que consume nuestra Biblioteca. En un hogar, por ejemplo, se consumiría energía normalmente de la red eléctrica durante la noche pero, durante el día, los paneles generarían energía de sobra que se devolvería a la red. Al cabo de un mes, el saldo de energía debería ser prácticamente cero, al igual que el total de la factura. Sin embargo, por su costo en comparación con el precio de la energía, los paneles aún requieren bastante tiempo para amortizarse. Justamente, estas instalaciones piloto van contribuyendo a que se masifiquen estas tecnologías y se vayan abaratando.

Bertossi: Hay que prever también que, en la mayoría de las provincias de nuestro país, incluida la nuestra, todavía no está reglamentada la conexión de estas instalaciones a la red. Por eso es que esta instalación es piloto, es decir que se encuentra en un ámbito técnicamente controlado y cuenta con todas las certificaciones y previsiones de seguridad necesarias. Este proyecto pretende generar referencias en nuestra provincia para que, en el futuro, cualquier usuario pueda implementar una instalación similar en su hogar, comercio o industria.

Fuente: http://www.radiocanal.com.ar/

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