Nosotros tuvimos que hacer el proceso inverso. En lugar de presentar el proyecto en papel, trabajando con un seguimiento de CAMMESA (empresa que administra el mercado eléctrico), y con su aprobación montar la planta, decidimos arriesgarnos a la inversión porque entendemos que esto es muy próspero para el país”, confía a energiaestrategica.com German Di Bella, presidente de Bioeléctrica, empresa desarrolladora del proyecto.

La decisión de los inversores en montar primero la planta para luego hacer los trámites correspondientes ante las autoridades se asumió con el afán de acelerar los procesos, ya que no hay antecedentes de venta de energía a partir biogás en el país.

El desafío les significó la extensión de plazos y costos: hace 4 años que el proyecto está en vías de desarrollo y el monto total de la obra oscila en los 4,5 millones de dólares. No obstante, el día de ayer dos técnicos oficiales de la firma alemana que fabricó el motor para generar energía eléctrica arribaron a la planta de Bioeléctrica, ubicada en Río Cuarto, Córdoba, e hicieron la conexión pertinente.

Tras horas de trabajo, dejaron el equipo en funcionamiento y se firmó un contrato de garantía que promete la producción de 1 MWh de energía eléctrica a partir de 45 toneladas diarias del maíz y 5 toneladas de excremento.

Ahora sólo resta completar trámites administrativos con las autoridades nacionales. Por un lado, gestionan la aprobación de etapa de “Impacto Ambiental” con Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y se perfilan para establecer un contrato de Acuerdo de Compra de Energía (PPA, por sus siglas en inglés) con CAMMESA.

La semana que viene directivos de Bioeléctrica se reunirán con autoridades de Secretaría de Energía de la Nación para avanzar con los trámites. Se estima que el precio por MWh rondaría en los 250 dólares.