El Ministerio de Producción de la Nación aún no fijo nueva fecha para la audiencia que nuclea a las cámaras empresarias, gremios, ministerios y autoridades de Gobierno vinculadas a la industria. No obstante, ya se empiezan a oír los temas que se abordarán en aquella mesa multisectorial. 

Entre las entidades invitadas, la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) ya confirmó su asistencia. En conversación con Energía Estratégica Argentina, el presidente de la Cámara, Marcelo Álvarez, compartió uno de los temas que ya prevén plantear: el impuesto al carbono. 

El debate entorno a la responsabilidad de las empresas por esta afectación al medio ambiente resulta cada vez más relevante a la hora de planificar políticas estratégicas que estén en sintonía a los compromisos asumidos en Paris.

“Si no lo hacemos por la responsabilidad transgeneracional –que debería ser suficiente motivación– debiéramos hacerlo para que no pierdan competitividad nuestras exportaciones”, indicó el empresario. 

Y es que en emisiones agregadas por economía en la región, Argentina y Venezuela per cápita están en más del doble del promedio. A partir de allí, el empresario indicó una gran problemática. 

“Si no tomamos acciones rápidas vamos a perder competitividad respecto de nuestros propios vecinos en lo que tiene que ver con la huella de carbono”. 

“Tenemos que prepararnos para que las exportaciones argentinas no sufran barreras como la intensidad energética y la huella de carbono; en ambas tienen que ver con el modelo energético y en reducir la dependencia del carbon en la matriz”, consideró el presidente de CADER.

Como uno de los instrumentos más valiosos que están incorporando otras Naciones frente al cambio climático, este impuesto penalizaría la emisión de gases de efecto invernadero.

Este es el ejemplo de chile por ejemplo, donde inclusive empresarios plantean al Gobierno incrementarlos este año porque significa una clave a la hora de lograr una transformación veloz de la matriz energética chilena, acorde con las necesidades ambientales. 

“Para que se inicie desde ahora una descarbonización efectiva, es necesario también reformular los impuestos verdes para que tengan efectos reales en el despacho y para eliminar el injustificado y odioso aporte que se le exige a las centrales renovables”, reclamó una semana atrás Carlos Finat, Director Ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (ACERA).

Lea también: Empresarios de las energías renovables de Chile plantearon al Gobierno incrementar los impuestos verdes

“En nuestro caso –indicó Marcelo Álvarez– implementar el impuesto al carbono además es una oportunidad para el país de diversificación de la matriz, de generación de empleo, seguridad eléctrica y otros beneficios. Creemos que es algo que cuanto más temprano lo hagamos es mejor”.

Desde la óptica de la competitividad de las energías renovables, cuando se comparan precios entre distintas tecnologías de generación sólo en término de mercado –incluyendo el precio neto y no externalidades positivas o negativas de las fuentes– se cae en una comparación dispar. 

Por ello, desde CADER señalan que la implementación del impuesto al carbono podría ser uno de los instrumentos más valiosos que podría implementar el Gobierno en los próximos años, escenario en el cual las energías renovables podrían tener una mayor participación.