La situación de Impsa es grave. El pedido de declaración de “empresa en crisis” y las deudas con los proveedores y su personal lo demuestran.

El malestar financiero podría haber sido menor e, incluso, haber quedado atrás si se hubieran resuelto con mayor efectividad las acreencias de la empresa o ya se hubiera concretado algunas de las posibilidades de ayuda como la posibilidad de que la Nación financiara la compra de su parte de Potrerillos o que YPF le diera obras de infraestructura.

En tanto, Brasil y Venezuela mantienen deuda con la compañía mendocina. El gobierno brasileño le debe U$S 300 millones a Impsa por la construcción de un parque eólico de 200 megavatios en Santa Catarina, mientras que Venezuela le adeuda U$S 250 millones por la represa de Tocoma.

Ismael Jadur, responsable de Relaciones Institucionales de Impsa, aseguró que “la empresa está haciendo todo lo que está a su alcance para cobrar las deudas lo antes posible”, pero reconoció que, “por el momento, no ha llegado ni un solo peso de esos países”.

En setiembre del año pasado Impsa no pagó U$S 20 millones adeudados en concepto de obligaciones negociables y entró en default, aunque lo verdaderamente preocupante es el total de su saldo negativo, que alcanza los U$S 1.200 millones. La inyección de U$S 550 millones en la caja de Pescarmona daría un respiro a las finanzas de la compañía pero, por ahora, sigue siendo un cobro pendiente.

Fuera de licitación

Los pagos pendientes de Impsa conforman un factor determinante en el plan de recuperación de la empresa pero no son menos importantes las obras actuales que podrían quedar en manos de Pescarmona. Claro que para que ingrese capital, Impsa debe primero ganar las licitaciones, tarea difícil si el propio Gobierno decide dejarla fuera de competencia.

Es que en diciembre pasado, la Secretaría de Obras Públicas que depende del Ministerio de Planificación Federal, calificó en el último lugar de prioridad de licitación a Pescarmona para la construcción de la represa Chihuido de Neuquén.

La empresa mendocina había presentado una de las propuestas más económicas con un valor de $ 11.994 millones, pero el Estado optó por otorgar la licitación a un consorcio de capitales rusos que cotizó la obra en $ 15.000 millones. Trascendió que Impsa apelaría la decisión de Planificación pero Jadur confirmó a Los Andes que “no se apeló” por haberse quedado afuera de Chihuido.

Tampoco llega ayuda de YPF

Luego de que Pescarmona entrara en default, la empresa mantuvo conversaciones con YPF para emprender algunos trabajos en conjunto.

El propio CEO de YPF, Miguel Galuccio, confirmó a los medios que en octubre se desarrollaron algunas reuniones con Impsa y se consideró contratarla para la construcción de un parque eólico en Chubut por U$S 120 millones. Además, se evaluaría la posibilidad de asignarle otras obras a la compañía mendocina.

Tiempo después, todo quedó en la nada. Así lo confirmó el director de YPF en Mendoza, Omar Félix, quien explicó que “luego de las reuniones entre las autoridades, no se avanzó con nada en concreto”. El funcionario no descartó que en el futuro próximo se tome en cuenta a Pescarmona para la construcción de obras de YPF, pero aclaró que Impsa no tendrá prioridad por sobre las demás empresas interesadas.

La compra de Potrerillos

Entre las diferentes opciones con que cuenta Impsa para hacerse de capital, tal vez la más avanzada sea la posible venta del 30% de la participación de Pescarmona en Cemppsa, la sociedad que forma con Cartellone para la generación de energía en Potrerillos, cuyo valor oscila entre U$S 25 millones y U$S 30 millones.

El comprador sería el Gobierno de Mendoza a través de la Empresa Mendocina de Energía (Emesa), pero esto depende de la aprobación y el financiamiento del Ministerio de Economía de la Nación. Alejandro Neme, titular de Emesa, explicó que “desde hace 40 días el Ministerio evalúa un informe de factibilidad económica y legal elaborado por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa)”.

Si el Ministerio de Economía lo aprueba y se ofrece un financiamiento conveniente para Mendoza, Emesa compraría la participación de Pescarmona en Potrerillos”, confirmó Neme, pero advirtió que es una incógnita cuándo llegará la respuesta de la Nación.

Audiencia para el viernes

El Ministerio de Trabajo de Mendoza fijó una audiencia para el próximo viernes con el objetivo de dar fin al conflicto entre Impsa y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Sin embargo, Luis Márquez, secretario general de la UOM, reveló que dirigentes de la empresa manifestaron interés por resolver el problema a puertas cerradas. “Esperaremos el llamado durante el miércoles para sentarnos a dialogar. La idea es llegar al viernes con el problema ya resuelto”, señaló.

Más allá de esto, el gremialista confirmó que los trabajadores se seguirán manifestando frente a las instalaciones de Impsa en el carril Rodríguez Peña “hasta que la firma responda”. El gremio reclama deudas salariales de la segunda quincena de diciembre en adelante y pagos por presentismo.