“Cuando uno se remonta al año 2015 encontraba las experiencias de un Clúster Eólico que se generó en torno al CIPIBIC”, indicó Matías Kulfas, ministro de Desarrollo Productivo de Argentina, en una reunión virtual con senadores el martes de esta semana.

A través de esa frase, el funcionario deslizó una crítica sobre cierta desatención a la cadena de valor argentina durante el plan de expansión energías renovables que desplegó la gestión anterior de Mauricio Macri, la cual permitió el desarrollo de 3.000 MW de potencia renovable instalada pero que, a los ojos de Kulfas, no propició el crecimiento industrial.

“Nuestra apuesta es transformar esto que fue un modelo muy vinculado a lo financiero en otro vinculado a lo productivo; en todo caso que el sector financiero tenga un compromiso apoyar a la industria nacional”, señaló el ministro, diferenciándose del plan macrista.

En ese marco, el funcionario destacó la presencia de IMPSA, a la cual se refirió como “una empresa que está buscando sobrevivir” en medio de la pandemia, y ponderó: “pensamos que es una compañía fundamental para el desarrollo nacional porque es una de las pocas de tecnología de América Latina en ese sector”.

En diálogo con Energía Estratégica, fuentes vinculadas a IMPSA valoraron el respaldo de Kulfas. “Nosotros no estamos pidiendo que nos otorguen subsidios. Lo que queremos es que haya trabajo en igualdad de condiciones, compitiendo contra cualquiera pero en igualdad”.

La fuente, que prefirió no revelar su identidad, explicó que a nivel mundial todas las grandes empresas tuvieron el respaldo inicial de sus respectivos gobiernos y que ese no es el caso de IMPSA que, a pesar de ello, ha ganado licitaciones compitiendo con las principales firmas del mundo.

“Ahora estamos parados por la pandemia, pero, además de obras en el país, tenemos compromisos en Tanzania, Pakistán y Malasia”, explicó.

La capacidad de exportar tecnología generando divisas para el país es uno de los puntos que más le interesa al Gobierno argentino.

Por otro lado, IMPSA continúa con el desarrollo de un aerogenerador de 4,6 MW junto al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Desde la compañía calculan que el primer prototipo estará listo en los próximos dos años, a mediados del 2022.

Por otra parte, en Argentina la empresa mantiene sus compromisos con Yacyretá para el recambio de 6 turbinas hidroeléctricas. Ya envió dos a Misiones y está en proceso de fabricación de las cuatro restantes.

Además, dada la coyuntura del COVID-19, la firma mendocina comenzó a fabricar respiradores artificiales y ya tiene listo un prototipo.

“Si están las capacidades, qué mejor que aprovecharlas para que el desarrollo sea pleno; es: más energías renovables, más desarrollo industrial, más empleo”, enfatizó en uno de sus pasajes el Ministro Kulfas ante los senadores haciéndole un nuevo guiño a la cadena de valor argentina, de la que forma parte IMPSA.