La Agencia Internacional de la Energía (IEA por sus siglas en inglés) volvió a poner la mirada en qué se necesita para alcanzar los objetivos de transición energética y la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero. 

Apostolos Petropoulos, analista de energía de la División WEO de la IEA, participó de la Semana de la Eficiencia Energética en la Industria 2022 e hizo foco en cómo Latinoamérica puede seguir el camino de cero emisiones hacia las próximas décadas. 

“Desde el lado energético, la región necesitaría un aumento de las inversiones en 110 mil millones de dólares en energía limpia para ser net zero al 2030 y llegar a la temperatura de 1.5°C”, sostuvo el especialista. 

“En el mejor escenario, la energía eólica y solar tendría una participación del 40% en la generación de electricidad en la región al 2050 y se espera que, bajo ese panorama, al menos el 50% de los mercados de LATAM puedan utilizar todo tipo de renovables para la generación de energía”, agregó. 

Siguiendo esta misma línea, reconoció que se espera que la mayor parte de las renovables en América Latina se encamine hacia la fotovoltaica dada que “la mayoría de mejores se realizaron en todo el proceso solar”, por lo que consideró que eso lo hará mucho más costeable. 

Aunque dejó en claro la relevancia de invertir en nuevas tecnologías. “Por ejemplo, el hidrógeno es clave para ciertos sectores, como la industria y la aviación”, aseguró. Y justamente, el desarrollo del H2 ha sido y es una de los grandes focos de la región en el último tiempo, a tal punto que varios países ya lanzaron su hoja de ruta, mientras que otros aún la diagraman. 

Por otro lado, también mencionó cuál es el panorama a nivel global, donde mencionó que se observa una “aceleración de la capacidad instalada de paneles solares para alcanzar la generación de los 50000 GWh al 2030”; mientras que las adiciones anuales de capacidad solar fotovoltaica y eólica alcanzan los 470 GW en 2030. 

“En un escenario de emisiones cero, vemos una disminución bastante importante del uso del petróleo y aumento drástico de inversiones en infraestructura y energía limpia, superando los USD 3000 billion”, amplió. 

En tanto para el 2050 estima que los aerogeneradores y las nuevas baterías comprenderán hasta mil millones de dólares de dólares invertidos en el mercado global bajo un escenario net zero. Y ese negocio podría ser parte de los “1200 GW de capacidad renovable adicional necesarios para llegar a las metas de cero emisiones de carbono al 2050”, según explicó Petropoulos.