Ayer, se llevó a cabo un evento organizado por el Seminario Universitario de Sociedad Medio Ambiente e Instituciones de la UNAM del que participaron expertos del sector energético para compartir su lectura de la política implementada por la actual administración federal. Se denominó “A un año de la 4T, ¿en dónde estamos? La política energética de la 4T”.

Daniel Chacón Anaya, director de Energía en Iniciativa Climática de México (ICM), abrió la jornada. Como ingeniero químico y especialista del sector eléctrico, Chacón indicó la necesidad de una política energética orientada a la descarbonización para atender a la crisis climática. En ella, los vehículos eléctricos y las energías renovables tendrían importante participación.

“Los famosos NDC de México nos sitúan en la línea de los 3º. Es decir que nuestro país –así como el resto del mundo– debe ser bastante más ambicioso a la hora de proponer los nuevos NDC este año y meternos en la linea de los 2º”, introdujo el experto.

“Lo que se lee del Plan Nacional de Desarrollo (PND) es desarrollo sostenible, mandatos ambientales, generaciones futuras y derechos de quienes no han nacido (…) si esta es la trayectoria que queremos seguir es fantástico. Pero en el mismo PND, se lee como prioritario rehabilitar las refinerías existentes, modernización de generadoras de electricidad del Estado, construcción de refinería, etc. Esto llama la atención y preocupa”.

Además, indicó diferencias con lo indicado en el PRODESEN 2019-2032 y con las últimas medidas políticas que se quieren implementar a través de SENER, CFE y la CRE.

Sobre la necesidad de avanzar también con vehículos eléctricos, el director de Energía de ICM afirmó: ”Aun con una matriz sucia, como la que tenemos ahorita, donde un 75% corresponde a energías sucias, tenemos una ventaja muy grande con los coches eléctricos”.

“Plantear una ruta de desarrollo de dicha movilidad requiere un marco de referencia lo más claro posible. Este marco es el llamado presupuesto de carbono del transporte del país que pone un límite a las emisiones de este sector”, propone ICM en el documento: Panorama de la movilidad eléctrica: una lección para México, recomendado por Daniel Chacón Anaya, en su intervención.

Allí, “Seguidamente, se plantea la necesidad de una política industrial que acelere la transición estimulando el desarrollo de vehículos que se encuentren al alcance de la mayoría de los conductores”.

Sobre el presupuesto de carbono en el sector transporte se indica que este sería de unos 6.16 GtonCO2eq. Y este no deberá ser sobrepasado por la flota vehicular del país en lo que resta del siglo o

El avance de los vehículos eléctricos deberían llevar paulatinamente a sustitución de gasolina y diésel por electricidad, por lo que se requerirá un volumen significativo de esta última.

Respecto a la transición del sector eléctrico hacia fuentes de generación limpias. ICM pone en consideración los siguientes puntos: la electricidad deberá incrementarse al menos un 20% al 2030 y la mayor participación en el cubrimiento de la demanda debería ser de energías renovables; de allí que, 26.5 GW sería la capacidad requerida eólica y 40.8 GW la solar.