Ramiro Troitiño, presidente de la Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos (CAPAGEH), brindó una entrevista exclusiva a Energía Estratégica en la cual clarificó el escenario actual del sector eléctrico en Panamá y cómo impacta la continuidad de contratos de suministro con centrales a gas pendientes.

¿Qué problemas identifica en el sector de generación eléctrica en Panamá?

El principal problema que existe está vinculado al mercado de contratos. Este está prácticamente parado actualmente, debido a licitaciones que se hicieron de forma exclusiva para plantas de gas. Estas se licitaron en exceso y acapararon el mercado de contratos. 

No se ha podido volver a licitar porque se está esperando a dos de estas plantas que aún no se han hecho. 

¿Plantean liberar ese espacio para energías renovables?

Nosotros pensamos que sí se debería hacer principalmente en el caso de la primera planta que fue adjudicada en una licitación controversial. 

¿Qué la hizo controversial? 

El bloque de energía que se licitó era enorme, de 550 MW, para una demanda que en aquel entonces era 1600 MW. 

Además, se hizo por 20 años. Lo que la hace la contratación más larga del mercado actualmente.

No es menor que haya participado un solo oferente al cual se le adjudicó y que este debería ya haber comenzado a producir su energía en marzo del 2017 y hasta la fecha no lo ha hecho.

(Ver detalle expreso en la carta a la ASEP)

¿Panamá debiera haber extendido el plazo de participación para que se presenten más actores y se asegure un proceso competitivo? 

Debió haberse hecho eso porque era un bloque enorme de energía y por un periodo largo y sólo hubo un solo oferente. En aquel entonces, varias empresas interesadas protestaron porque se pusieron requerimientos de última hora, como una licencia provisional de generación y la única empresa que la tenía era la que terminó ganando. 

Se consideró inclusive que ese oferente no iba a poder cumplir, se volvió a licitar y los nuevos adjudicados y el anterior no han instalado una piedra. 

¿Qué se puede hacer frente esto? 

Las condiciones han cambiado mucho y nosotros pensamos que eso puede tomarse como un elemento para revocar el contrato.

Se debería anular el contrato porque en todo este tiempo no han dado señales de que puedan efectuar el proyecto de inversión. Una alternativa es volverlo a licitar.

¿Qué tecnologías podrían cubrir esos 550 MW? 

La metodología de las licitaciones aquí ahora permiten la participación de todas las tecnologías para lograr la mejor oferta. Yo digo que así debería seguir siendo en el futuro, no establecer un porcentaje para cada cual sino que el mercado decida en una licitación abierta y competitiva.

 

La carta a la ASEP sobre el contrato de NG Power

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