El inicio del Coronavirus como pandemia en 2020 causó y sigue causando estragos alrededor del mundo. Las medidas que se están tomando para mitigar el impacto socioeconómico y apoyar la recuperación de los mercados son diversas. Entre ellas, se puso a consideración un camino sostenible que nos lleve a invertir en un futuro climáticamente neutro.

Europa tomó la iniciativa y, en lo que respecta a la actividad del sector renovable, los diagnósticos pre y pospandemia son positivos fundamentalmente para la industria fotovoltaica. Según reveló Walburga Hemetsberger, CEO de Solar Power Europe, “el año pasado ya fue un año muy positivo para nosotros. Fue el segundo mejor de la historia en Europa y creemos que lo superaremos el próximo año con 22 GW que vamos a sumar”.

Ahora bien, ¿se cumplen las expectativas de crecimiento para la solar fotovoltaica en Europa?

Si se revisan en detalle las NDC al 2030, “vemos unos 335 GW planeados por los estados miembros de la UE. Con lo cual, necesitamos dos veces tres veces más de lo que tenemos hoy”.

Es preciso recordar que la Unión Europea actualizó su Plan de objetivos climáticos en el cierre del año 2020, fijando una nueva meta de reducción de las emisiones: un 55% para 2030 (tomando como base los registros de 1990). Para lograrlo, la energía solar cobraría un rol muy importante.

Desde  Solar Power Europe plantean una necesidad de acelerar aún más la actividad de la industria fotovoltaica y advierten lo oportuno que sería crecer también con un paquete de estímulos locales que los acompañe.

Durante un evento del Global Solar Council, Hemetsberger consideró: “Al final deberíamos ver entre 30 GW y 35 GW por año”. Pero advirtió la urgencia de trabajar no sólo en el volumen, sino también en los precios para lograr mayor competitividad y presencia de la tecnología en el mercado.

“Necesitamos costos aún más bajos que los que tenemos hoy. Teniendo en cuenta que también necesitaremos energía solar para esos sectores difíciles de evitar (porque hacia allí también vamos), como lo puede ser la energía solar para el hidrógeno renovable que todavía necesita bajar sus costos de producción”.

“Con lo cual, aumentar el volumen es necesario pero también lo son otras cosas. Solo tendremos éxito si encontramos más de una respuesta y nuevas soluciones”.

Consultada acerca de perspectivas de crecimiento del sector para dar respuestas a las exigencias pospandemia la CEO de Solar Power Europe agregó:

“Está probado por diferentes estudios que en gran medida, la infraestructura y la innovación son dos áreas sobre las que deberemos trabajar luego de la pandemia”.

De allí es que vaticinó un eventual despliegue de alternativas de generación como la agrovoltaica.

“Un ejemplo para el plan de recuperación es priorizar la agrovoltaica (…) sólo el 1% de tierra cultivable tendría el potencial de 900 GW de energía solar”, aseguró.