Hay consenso de empresarios sobre la necesidad de ​nuevas licitaciones de energías renovables en Panamá

Todos los escenarios que evalúan generadores de distintas tecnologías y grandes usuarios, contemplan la necesidad de próximas convocatorias para contratar potencia y energía a largo plazo. 

En la actualidad, Panamá cuenta con una capacidad instalada de 3757 MW compuesta por un mixenergético que incluye hidroeléctricas (48%), bunker (17%), gas natural (10%), biogás (8,1%), carbón (8%), eólica (7%), solar (5%) y diesel (5%).

La demanda eléctrica de este año 2021, que alcanzó un máximo histórico en el mes de marzo, estaría cubierta por el parque de generación actual y no habría riesgo de desabastecimiento.

No obstante, en el año 2022 las probabilidades de no llegar a cubrir la demanda empiezan a aparecer (en caso de producirse otro pico máximo) y hacia el año 2023 y 2024 se alerta una necesidad de inicio de nueva generación para atender al aumento progresivo de los requerimientos eléctricos locales.

Para atender el abastecimiento de los próximos tres años, la licitación a corto plazo anunciada días atrás por el Gobierno panameño llegaría para cubrir los requerimientos del Sistema hasta el inicio de operación comercial del polémico proyecto de gas natural que concretará al 2024 la Generadora Gatún (AES, InterEnergy, Estado de Panamá).

A largo plazo, y para complementar la potencia firme que se irá incorporando, distintos actores del sector privado identifican una urgencia para convocar a licitaciones de energías renovables que permitan cubrir la nueva demanda en concordancia con la Agenda de Transición Energética de Panamá. 

Inclusive los máximos referentes en la región de InterEnergy y AES, que pronto iniciarían la construcción de la central a gas en Gatún, recomendaron contemplar nuevas convocatorias a renovables: 

«Durante el año 2021 todo indica que el sistema operará sin inconveniente; sin embargo, en caso de un evento de hidrología extremo (El Niño) en los años 2022-2023, podría verse comprometido el margen de reserva del sistema, afectándose la confiabilidad de éste siempre que no se realicela licitación a corto plazo con el volúmen y término necesario”, introdujo Mónica Lupiañez, Head of Renewables de InterEnergy Group.

“Todas las proyecciones de consumo con las que se organizan licitaciones y dictaminan cuál es el volumen de energía a contratar tienen claros indicadores de crecimiento (CND, ETSA_M y EEC).

Si para el año 2024 tenemos una necesidad de una demanda por encima de la que hoy tenemos tienen que llamar a licitaciones para hacer que nuevas inversiones vengan al país”, valoró la referente de InterEnergy.

“En el 2024 entra la planta de gas que sustituye a las plantas de combustibles fósiles menos eficientes y de mayores precios. Y con la proyección de demanda que vemos al 2025 ya se comenzaría a abrir la brecha para volver a llamar a licitación y cubrir la demanda a través de energías renovables asegurando la penetración de estas tecnologías, siempre asegurando la potencia firme y reserva rodante que una matriz energética necesita tener”, concluyó durante un evento del Sindicato de Industriales de Panamá. 

En adición a aquello, Miguel Bolinaga, Country Manager en AES en Panamá, señaló que tomando un promedio de aumento de la demanda de un 3% para los próximos cuatro años, se requeriría ingreso de nueva potencia y energía: 

“Nosotros recomendamos lanzar una licitación de corto plazo que es la que justamente el administrador indicó, desde el 2021 al 2024; implementar lo antes posible un mercado de confiabilidad (…) asignando potencia firme también a las renovables y acelerar la regulación para la entrada de baterías; y convocar a futuras licitaciones para cubrir el crecimiento de la demanda, mediante licitaciones por tecnologías renovables con potencia y energía”.

Por su parte, Ramiro Troitiño, presidente de la Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos (CAPAGEH), que representa al sector empresario que no adhiere al avance del contrato de la central a gas por no haberse respetado el debido proceso, indica que dejando sin efecto aquel contrato se podría avanzar con una convocatoria abierta a todas las tecnologías. 

“La transferencia del contrato de Panamá NG Power solo puede ser efectuada si lo autoriza la ASEP, tal y como lo establece el mismo contrato y las normativas vigentes. Nuestra Cámara le solicita al Administrador de la ASEP que no se autorice esta transferencia y que se proceda a licitar nuevamente esos requerimientos en licitación abierta a todas las tecnologías”.

¿Qué pasaría si se volviera a licitar el contrato de Panamá NG Power? “Si se permite la participación a todos, muy probablemente tendríamos una amalgama de adjudicados de diferentes tecnologías y tamaños, que ayudarían a diversificar la matriz energética con precios unitarios de potencia y energía más bajos que los de ese contrato”, reflexionó Troitiño. 

Y advirtió: “En la última década, tuvimos 11 licitaciones a largo plazo. Lo primero que quería resaltar es que las 11 ocurrieron en el primer lustro, en el segundo lustro no hubo licitaciones. Esto da cuenta de que algún problema debe haber”. 

Fuente – Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos (CAPAGEH)

Los Grandes Usuarios también se pronunciaron al respecto. En su representación, Jorge Azcárraga, presidente de la Asociación de Grandes Clientes Eléctricos (Agrandel), puso a consideración que el sector productivo necesita previsibilidad y precios competitivos que se reflejen en las tarifas eléctricas y una licitación de renovables a largo plazo podría garantizarlo. 

«¿La incertidumbre de dónde sale? Sale de las 5 licitaciones a largo plazo que buscan garantizar la potencia firme (…) Producto de la carencia de ejecución de los proyectos que en total eran 1420 MW y el único que está andando es AES Costa Norte. Por eso, para satisfacer la demanda tuvimos que hacer licitaciones de corto plazo”, introdujo. 

«La licitación que viene, viene a apagar un fuego de decisiones que no se tomaron en su momento», consideró.

Fuente – Asociación de Grandes Clientes Eléctricos (Agrandel)

Y concluyó: «Todavía nos encontramos con proyectos como Coal Power y Sinolam (ya adjudicados) que no sabemos qué va a pasar con ellos (…) Uno no puede hacer proyecciones con incertidumbre. Vamos a tener escasez. Si no hacemos nada va a haber un problema de abastecimiento. Y las renovables son las que sacan el frente a lo que es la generación de energía, pero la potencia firme también está en cuestión”.

“Panamá requiere ser competitivo. Panamá tiene los recursos renovables, tiene una posición privilegiada, pero si no vemos que hoy hay una oportunidad no vamos a mejorar y vamos a estancarnos”.

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