“Grenergy Renovables llegó a Colombia en diciembre del 2015 con la perspectiva de aportar en el desarrollo de la Energía Renovable no convencional de Colombia”, cuenta Alejandro Ospina, Project Manager de Grenergy Renovables Colombia.

Actualmente la compañía tiene presencia en España, México, Perú, Chile y Argentina y considera al país andino como un mercado clave, “no solo por el potencial en el recurso solar y eólico que posee, sino porque al ser la puerta de Sudamérica es clave para todo el desarrollo comercial”, enfatiza el empresario.

En una entrevista a fondo para Energía Estratégica Colombia, Ospina brinda un análisis sobre la subasta a largo plazo de energías renovables que estará por lanzar el Gobierno nacional, cómo se encuentra el mercado de contratos bilaterales y qué planes tiene Grenergy para la plaza andina.

¿Qué emprendimientos tiene en perspectiva de desarrollo?

Actualmente tenemos un portafolio en desarrollo de 230 MW de proyectos solares fotovoltaicos en diferentes fases. No llegamos a tiempo para posicionarnos en el desarrollo eólico que en Colombia está concentrado en el Norte, en el departamento de la Guajira; sin embargo, sí tenemos un proyecto a largo plazo el cual esperamos poner en marcha cuando el Gobierno anuncie la segunda subestación colectora en la Guajira.

¿Cómo se están preparando frente a la subasta de energías renovables a largo plazo?

En la actualidad nos encontramos evaluando los posibles esquemas que podría implementar el Gobierno para la próxima subasta, incluyendo el que se utilizó en la pasada subasta no adjudicada.

Dependiendo del producto que finalmente expida el Gobierno dependerá nuestra participación o no en esta. Es necesario contar con las garantías, sobre todo para que los banqueros consideren el producto financiable, pues existe un alto riesgo de poseer una obligación que luego los bancos consideren inviable financieramente.

Así mismo nos encontramos definiendo con nuestro equipo regulatorio el tamaño del proyecto con el cual nos presentaremos, pues dependiendo de las condiciones de la subasta este ítem es clave para no salir descartados en el primer sobre.

En estos momentos el Gobierno inició un llamado de consulta pública sobre cómo la demanda debiera contratar la energía. ¿Cuál es su opinión al respecto?

La postura del gobierno es muy positiva al consultar a todo el sector sobre dos posibles productos que están trabajando para la subasta, y así mismo nos han dado la tranquilidad de que solo son dos posibilidades, abriéndonos la puerta a enviar comentarios específicos sobre lo propuesto y no solo a través de la consulta.

En relación a las dos alternativas que se pusieron en Consulta Pública, vemos con preocupación el esquema de múltiples bloques de energía, y en conjunto con todas las empresas del sector desde SER Colombia, Asociación de Energías Renovables, manifestamos al Ministerio –de Minas y Energía- que podría suceder como ocurre en los contratos bilaterales actualmente, que un oferente sea adjudicado parcialmente.

De ser adjudicado parcialmente (solo alguno de los bloques) sería imposible obtener financiación si existe la posibilidad de que un proyecto tenga un contrato a 12 o 15 años, pero sólo por uno o dos bloques, es decir por una cantidad parcial de la energía que puede producir. Sería un tipo de adjudicación incompleta y, por tanto, no financiable.

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Además de este aspecto, ¿considera que debiera darse algún otro cambio en esta subasta con respecto a lo que fue la primera versión?

Esperamos que sea revisada la experiencia de éxito que hubo en otros países y se defina contratos en dólares, con un plazo no menor a 15 años y que se haga un traslado completo de los precios de los contratos a la tarifa, siempre y cuando se cumplan los criterios de competencia. Esto es fundamental para que la demanda se incentive y vea la subasta como una alternativa viable para la compra de energía.

La semana pasada se aprobó el Plan Nacional de Desarrollo, donde se obligará a la demanda a consumir entre un 8 y 10 por ciento de energías renovables. ¿Qué opinión le merece a esta nueva medida?

Es una muy buena noticia, un esquema muy interesante y concordante con las políticas de estado hacia una transformación de la matriz energética.

Esperamos que el Ministerio use esta herramienta del PND a favor del producto subasta, de modo que se garantice la participación de la Demanda y que al final la puja sea por precios competitivos que darán como resultado energía competitiva para todos los colombianos.

Por otra parte, ¿están evaluando desarrollar proyectos para celebrar contratos bilaterales con el mercado privado? 

Sí, la compañía cuenta con un equipo dedicado el 100% del tiempo a la consecución de los PPA en cada uno de los países donde estamos presentes, liderado por Daniel Barman y José Zaforteza, expertos en estos modelos financieros y energéticos.

En Colombia tenemos un portafolio específico que venimos desarrollando para manejar a través de este esquema. Consideramos que el mercado ya tiene la madurez suficiente para que tanto los Off Takers como los bancos empiecen a entender esta gran oportunidad.

¿Qué lectura hace de este mercado en Colombia y de qué dependerá su desarrollo?

El mercado de Colombia está en un punto que buscábamos desde hace un par de años, se están consolidando las políticas, la regulación, los temas tributarios y la legislación ambiental necesaria para que el desarrollo de cada uno de los proyectos solares fotovoltaicos y eólicos sean una realidad en el país.

En este momento la banca local y los Off Takers están entendiendo todos los beneficios que traen los proyectos Solares y Eólicos lo cual es clave para que el desarrollo de proyectos de energía no convencional en el país se materialice.

Es necesario también tener en cuenta en toda esta discusión la demanda regulada del país, pues actualmente no se tiene conocimiento de que fuentes proviene su energía, porque su costo y si podría ser más barato el kwh con fuentes solares y eólicas.

Actualmente algunos comercializadores tienen el poder de manipular el $ /kwh justificados en las restricciones de la tarifa, y la solución para ello es llevar a estos sitios donde hay poca generación proyectos de energía no convencional que permitan tener precios justos.

La subasta es una gran oportunidad para que se desate por completo el desarrollo del mercado renovable no convencional en Colombia y un gran complemento para los proyectos ya adjudicados en el cargo por confiabilidad, el cual no es suficiente para que se diversifique la matriz energética actual lo cual es la meta del gobierno.

Llego el momento de abrirles la puerta a todos los nuevos agentes que traen inversión y oportunidades a nuestro país, a que haya nuevos competidores en el mercado y que de ese modo la energía de Colombia sea más competitiva y limpia.