Tras conocerse el informe de los 100 días de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador como presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Greenpeace lanzó un comunicado en el que señala la preocupación de su organización frente a las medidas sobre las que avanzó la actual administración en este primer periodo. Puntualmente, preocupa el desplazamiento de las renovables por los combustibles fósiles como fuente de generación prioritaria para el Gobierno. 

“La política energética adoptada por  el mandatario, contraviene de manera radical la lucha en contra del cambio climático y los compromisos del Acuerdo de París, que él mismo ha ratificado”, inicia el comunicado de Greenpeace.

Y es que en su propuesta como candidato en las elecciones anunció que iría al “rescate del sector energético”, impulsando la producción nacional de energía y la generación de energías renovables, además de asegurar el fortalecimiento financiero y operativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Sin embargo, el plan sobre el que avanzó la administración de López Obrador mostró como prioridad al petróleo y gas –sólo pronunciándose contra el fracking para “preservación del ambiente”, pero que aún no está expreso en su plan de incremento de extracción de petróleo–.

En tanto, las energías renovables fueron las grandes rechazadas los últimos 3 meses. Incluso la estrategia que había anunciado en julio pasado incluía “producir más energía eléctrica y no cerrar las plantas de generación de la CFE sino modernizarlas”, por lo que se preveían $ 20000 millones (pesos mexicanos) para invertir en las hidroeléctricas de la empresa estatal y mejorar la infraestructura de las presas actuales, apostando a la energía “barata y limpia”, pero aún no hay avances al respecto; por el contrario, recientemente se lanzaron consultas públicas para avanzar sobre un gasoducto y una termoeléctrica en el Estado de Morelos. 

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Ante esto, Greenpeace advirtió cinco decisiones del presidente López Obrador en torno a la política energética de México que lo alejaría del combate al cambio climático.

  1. El plan nacional de refinación -que busca reconvertir el sistema de refinación, que hasta el momento está diseñado para procesar crudo ligero, a crudo pesado (el tipo de petróleo dominante en las reservas mexicanas) junto con la construcción de una refinería más en el municipio de Dos Bocas, Tabasco, con el objetivo de aumentar la producción de combustibles refinados a un millón 600 mil barriles diarios entre diésel y gasolina
  2. La cancelación de la cuarta subasta energética en plazos, donde la energía renovable es más competitiva que los combustibles fósiles
  3. El anuncio de la reactivación del sistema de plantas termoeléctricas
  4. El plan de incremento en la extracción de petróleo, incluso a través de fracking (método que el mismo López Obrador declaró públicamente que no se usaría en su administración)
  5. La reducción de recursos asignados para mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático en 36% respecto al del 2018.

De allí, la organización exige a López Obrador que disminuya el uso de combustibles fósiles en México, cumpla la estrategia climática asentada en la Estrategia Nacional de Cambio Climático y la Ley de Transición Energética que se encuentra vigente.