Es notable el interés que se percibe de empresas locales y extranjeras por el mercado de la energía limpia en nuestro país; el grueso de las consultas que llegan a la institución apuntan a conocer sobre el nuevo marco regulatorio y los mecanismos de contratación”, resaltó el dirigente.

Sobre finales del año pasado, antes del recambio de autoridades, CADER relevó proyectos por más de 7.000 MW de potencia que esperan financiamiento para entrar en ejecución, distribuidos a lo largo y ancho del país.

Se trató de una propuesta que fue presentada en diciembre a la Subsecretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, organismo que representó a la Argentina en la 21a Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas a desarrollarse en diciembre, en París, Francia, que ya está en manos del nuevo Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable que conduce Sergio Bergman.

Argentina tiene excelentes expectativas para el desarrollo de las energías renovables por la necesidad del país de ampliar la oferta de energía, el gran recurso que presenta en todas las tecnologías y por los bajos costos de generación que ha alcanzado la industria, inferiores y convenientes frente a los combustibles líquidos”, explicó.

Los inversores que consultan a las distintas comisiones de CADER – Energía Eólica, Energía Solar, Biomasa y Asuntos Legales y Tributarios – aseguran encontrar en Argentina una gran oportunidad de negocios. “Hay un gran optimismo”, reconoce Álvarez.

Por eso espera que en los próximos meses, luego de la reglamentación de la Ley 27.191, puedan prosperar, y así reducir la emisión de gases de efecto invernadero. “Nuestro sector va a ser un gran generador de puestos de trabajo que a la vez permitirá reducir las importaciones de productos energéticos fósiles”, asegura Álvarez.