El seminario contó con la participación de la Ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien resaltó que “el hidrógeno verde puede significar una reducción de 26 millones de toneladas de CO2, correspondiente al 20% de la reducción requerida para Chile, lo que se podría lograr especialmente a través del rubro de la minería y la descarbonización de la industria”.

Asimismo destacó que “dadas las grandes ventajas comparativas que posee Chile y mediante su producción energética mediante energías limpias, podemos ser una potencia exportadora de esta energía verde al mundo entero, lo cual despierta el interés en países como Japón, Singapur y Alemania, quienes ya están mirando a Chile para importar este material”.

Ante esta oportunidad, la jefa de la cartera aseguró que se encuentran trabajando en la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde, la cual contemplará cuatro puntos estratégicos, entre ellos, regular y normar la cadena de valor de este nuevo energético para entregar certezas a los desarrolladores e inversionistas; junto con promover el desarrollo de una cadena de suministro costo efectiva, con el objetivo de que esta energía desplace rápidamente a los combustibles fósiles en aplicaciones donde la oportunidad de reducción de emisiones sea más grande.

Asimismo, los otros dos pilares son, poder potenciar la creación de la industria a nivel regional promoviendo el trabajo local y el abastecimiento en todos los territorios; y finalmente, acelerar el posicionamiento de Chile como productor y exportador de energía verde como parte del combate al cambio climático.

En la misma línea, Carlos Barría, jefe de las Divisiones Prospectiva y Análisis Regulatorio, Ambiental y Cambio Climático del Ministerio de Energía, aseguró que se encuentran trabajando con otros ministerios e instituciones para acordar los lineamientos de la Estrategia, desarrollo que ha buscado ser “muy participativo”, y por lo mismo “recogerá inquietudes y barreras que puedan existir, como también así formará compromiso tanto en el sector público como privado”.

Para ello -adelantó- se realizarán mesas participativas y talleres ciudadanos durante los meses de mayo y junio, junto con una consulta pública en julio, donde se socializará la propuesta para “recoger todas las barreras detectadas al desarrollo de esta nueva economía, además de discutir posibles acciones públicas para reducir esas brechas”.

Asimismo, agregó que, existe “una intensa agenda de relacionamiento internacional, con países como Singapur y Australia, mediante la cual buscamos tener una visión clara respecto a cómo ampliar la demanda del H2 en el mundo, junto con posicionar a Chile como un polo de desarrollo de esta energía a nivel global”.

Oportunidades de Financiamiento y Desarrollo del Hidrógeno Verde

Durante el desarrollo del seminario, Ana María Ruz, Directora de Desarrollo Tecnológico del Comité Solar e Innovación Energética de Corfo, presentó un estudio realizado por dicha institución el cual buscó determinar cuáles son las áreas donde es más probable el desarrollo de proyectos de este tipo, y sus respectivas brechas.

Las cinco áreas que presentaron más probabilidades de desarrollo, corresponden a los buses interurbanos y los camiones en ruta, además de camiones y operaciones mineras, el metanol verde, amoniaco verde y la reconversión de motores de generación eléctrica para el uso de hidrógeno verde.

“Todos las anteriores poseen posibilidades de desarrollo gracias a energías renovables, en especial gracias al sol en el norte y al viento en el sur”, dijo Ruz, junto con destacar que como institución “estamos convencidos que el hidrógeno verde es clave en la transformación productiva y energética de Chile”.

Por su parte, Erwin Plett, presidente de la Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros, se refirió a las opciones de financiamiento, asegurando que, “este tipo de proyectos exige principalmente costos de capital inicial para las inversiones de las plantas, ya que tienen costos de operación mínimos en razón a que el insumo energético principal, es decir, el sol, el viento o la lluvia son gratuitos”, para lo cual además destacó que «hoy existe una diversidad de fondos esperando iniciativas limpias, con más de 400 inversores comprometidos con la declaración del inversor global con el cambio climático, donde sin duda el mejor momento para comenzar a invertir en hidrógeno es ahora».

Sin embargo, fue claro al precisar que, “las inversiones en hidrógeno verde serán rentables sólo en la medida que se logren bajos intereses para largos periodos”. El poder atraer capitales con bajos intereses a Chile, “requiere hoy de alianzas público-privadas para generar infraestructura estratégica y utilizar buen know how para postular a una infinidad de fondos verdes a nivel local y mundial. Juntando y cooperando con todos los actores involucrados podemos aprovechar esta oportunidad única para el progreso de Chile” concluyó el experto.

Conclusiones

Para Eduardo Bitran, presidente del Club de Innovación, esta jornada no queda ajena de la contingencia, pues asegura que “la humanidad está enfrentando riesgos que son globales, que dejan de manifiesto nuestra interdependencia planetaria y que, el riesgo más importante que enfrentamos como humanidad es el cambio climático, el cual traerá enormes incertidumbres”.

Para ello, adelanta que, “tendremos cambios profundos en los estilos de vida, en el funcionamiento de las ciudades, lo que implica una reducción en el uso de combustibles fósiles, con caídas de precios que harán menos rentable su sustitución”, frente al cual ”deberemos generar una reflexión profunda y a largo plazo sobre las características de nuestra recuperación económica”.

“En la crisis sub prime, a nivel global, los gases de efecto invernadero subieron entre el 2008 y el 2012 en un 11% acelerando el calentamiento global post crisis”. Por ello -advierte Bitran-, “Debemos evitar traspasar al transporte, por ejemplo toda la caída de precios del petróleo y fortalecer las arcas fiscales, en un periodo de grandes necesidades de gasto público y una recuperación resiliente, con un impulso nuevo al crecimiento con una estrategia de desarrollo sostenible verde”.

“En este contexto el hidrógeno verde tendría un rol protagónico, tanto en el transporte de pasajeros, de carga, y en la minería, donde serán clave el fortalecimiento y generación de espacios de cooperación y colaboración”.

“Tendremos una gran oportunidad de generar una economía de largo plazo con una sociedad más resiliente, contribuyendo al cambio climático global y de forma rentable, donde se viene una nueva era de combustibles basados en hidrógeno y, Chile, que tiene los menores costos de energía eléctrica renovable, tendrá una gran oportunidad para posicionarse como un líder global en la materia”, concluye.